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¿Las vitaminas ayudan a reducir los ataques cardíacos?

Para cuidar la salud del corazón es clave una alimentación equilibrada, acompañada de ejercicio regular.


El ataque cardíaco, también conocido como infarto del miocardio, ocurre cuando el flujo de sangre que transporta oxígeno a una parte del músculo cardíaco se bloquea de manera repentina y el corazón no recibe suficiente oxígeno.

En este caso, lo que ocurre es que si el flujo de sangre no se restaura con rapidez el músculo cardíaco puede empezar a morir. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los ataques cardíacos son muy frecuentes. Por ejemplo, solo en este país norteamericano más de 800.000 personas presentan al año este padecimiento.

Expertos del National Heart Lung and Blood Institute indican que la mayoría de los ataques cardíacos se deben a enfermedad coronaria. La edad, hábitos de vida y otras afecciones médicas pueden aumentar el riesgo de ataque cardíaco. Algunos síntomas de este padecimiento son el dolor en el pecho y la parte superior del cuerpo, falta de aire, mareos, sudoración y náuseas. Las mujeres suelen experimentar síntomas diferentes de un ataque cardíaco, precisan los especialistas.

Seguir una dieta saludable y realizar ejercicio físico es fundamental para evitar que se presenten ataques del miocardio, especialmente en personas que no hayan sufrido ninguna enfermedad cardiovascular, precisa la Fundación Española del Corazón. También es importante dormir lo suficiente, pues esto reduce los niveles de adrenalina y cortisol y el riesgo de que las personas puedan presentar enfermedades del corazón.

¿Las vitaminas sirven?

Por otro lado, se dice que el consumo de algunas vitaminas puede ayudar a prevenir los ataques cardíacos. Sin embargo, según el instituto de investigaciones clínicas Mayo Clinic, ninguna vitamina puede prevenir el desarrollo de una enfermedad cardíaca si no se controlan otros factores de riesgo como una mala alimentación, fumar, niveles de colesterol elevados y diabetes.

“Algunos estudios han sugerido que determinadas vitaminas, como las vitaminas C y E, pueden reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, pero los ensayos clínicos a mayor escala no mostraron beneficios. La Asociación Americana del Corazón no recomienda tomar ninguna de esas vitaminas como forma de prevenir una enfermedad cardíaca”, precisa la mencionada institución.

De acuerdo con los expertos, hay algunos indicios de una relación entre los bajos niveles en la sangre de la vitamina D y la enfermedad cardíaca. No obstante, en la mayoría de las investigaciones, se demostró que tomar vitamina D con o sin calcio no reduce el riesgo de enfermedad cardíaca ni de sus complicaciones.

En su mayoría, las personas que están sanas y llevan una alimentación nutritiva no necesitan tomar vitaminas a diario. Los expertos aseguran que lo ideal para reducir las posibilidades de sufrir afectaciones en el corazón es consumir alimentos ricos en nutrientes como verduras, frutas, frutos secos, aceites saludables, granos integrales y al menos dos porciones de pescado por semana. De igual forma, es importante reducir el consumo de sal, grasas trans y grasas saturadas.

Algunos de los mejores alimentos para cuidar la salud del corazón son, entre otros, los siguientes, según la Fundación Española del Corazón.

1. Nueces. Este producto es ideal para prevenir y cuidar problemas cardiovasculares gracias a sus altos niveles de ácidos grasos omega-3, que protegen el corazón.

2. Brócoli. Por ser rico en ácido fólico, zinc, hierro, calcio, vitamina K, antioxidantes, este alimento ayuda a reducir el riesgo de accidentes vasculares.

3. Chocolate negro. Ayuda a restaurar la flexibilidad de las arterias y evita que los leucocitos se peguen a las paredes de los vasos sanguíneos.

4. Fresas. Contienen flavonoides, que contribuyen a dilatar las arterias, protegen el endotelio (la capa interior de los vasos sanguíneos) y controlan la tensión arterial.

5. Curry. La curcumina, un potente antioxidante presente en este condimento, reduce las probabilidades de sufrir insuficiencia cardíaca e hipertensión por sus propiedades antiinflamatorias.

6. Té verde. Una o dos tazas al día contribuyen a prevenir enfermedades cardiovasculares, ya que ayudan a disminuir los niveles altos de grasa en la sangre.

7. Aceite de oliva. La Fundación Española del Corazón reconoce que la ingesta diaria de aceite de oliva ayuda a proteger la salud cardiovascular gracias a su composición en ácidos grasos y por sus antioxidantes.

8. Salmón. Ayuda a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos e incrementa la fluidez de la sangre, al mejorarse la elasticidad de las paredes arteriales.

9. Vino tinto. El etanol y los polifenoles tienen efectos beneficiosos sobre las moléculas inflamatorias causantes de la ateroesclerosis.

10. Legumbres. Diferentes estudios avalan que sus proteínas de calidad y su poca grasa favorecen unos saludables niveles de colesterol en sangre.