Las vitaminas son de gran relevancia para el organismo, pues son sustancias que hacen que el cuerpo haga sus funciones correctamente.
Son determinantes para una buena coagulación y circulación de la sangre, para mantener las defensas altas, tener un tejido y unas mucosas sanas, tener un desarrollo óseo estable y bueno, mejorar y tener una buena actividad cerebral y celular, entre otras.

Las vitaminas y nutrientes que el cuerpo necesita se obtienen por medio de la ingesta de determinados alimentos; sin embargo, en algunos casos específicos, los profesionales de la salud recomiendan el consumo de suplementos a base de determinadas vitaminas con el fin de fortalecer el organismo.
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos explica que existen dos tipos: liposolubles e hidrosolubles. Las primeras se almacenan en el hígado, el tejido graso y los músculos, y son la A, D, E y K; mientras las segundas no se almacenan en el cuerpo e incluyen la vitamina C y todas las del grupo B.

Ahora, cuando una persona siente cansancio es porque le hace falta energía para realizar diferentes actividades y puede ser una respuesta normal al esfuerzo físico, al estrés emocional, al aburrimiento o a la falta de sueño.
Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explicó que casi todas las personas se sienten cansadas o con agotamiento de vez en cuando, pero en ocasiones el cansancio continuo dura más tiempo, es más intenso y no se alivia con un descanso.

También indica que este es casi un estado constante de agotamiento que se manifiesta con el tiempo y reduce la energía, motivación y concentración. Asimismo, se señala que el cansancio a este nivel impacta también el bienestar psicológico y emocional.
Es aquí donde entran a jugar las vitaminas del grupo B, el cual se encuentran compuestas por las vitaminas B1, B2, B3, entre otras. Pues son esenciales para activar el metabolismo energético y contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga. Además, la vitamina C, actúa como antioxidantes y protege las células contra el daño del estrés oxidativo.

Así actúan estas vitaminas para combatir el cansancio
- Vitamina B1: también es conocida como tiamina y es fundamental para convertir los carbohodratos en energía. Dicho nutriente, se encuentra en alimentos como el pan, el arroz, la pasta, la carne de res y cerdo o el pescado, como la trucha y el atún.
- Vitamina B2: o riboflavina, este favorece la liberación de energía de las proteínas y se encuentra en el consumo de los lácteos; los huevos, las hortalizas de hojas verdes, las carnes magras, los legumbres, la leche y las nueces.

- Vitamina B3: esta es uno de los nutrientes más recomendados por los expertos en la salud, ya que contribuye a combatir el cansancio generado por la actividad física intensa. Además, es esencial para transformar los alimentos en energía.
- Vitamina C: es clave para superar tanto el cansancio como la fatiga. ambién, fortalece el sistema inmunológico y ayuda a prevenir las afecciones, como la anemia, la cual puede ser una causa de la fatiga.
Esta vitamina se necesita para el crecimiento y reparación de tejidos en todas las partes del cuerpo. Se utiliza para formar una proteína crucial para regenerar la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos, sanar heridas y formar tejido cicatricial, reparar y mantener el cartílago, los huesos y los dientes y ayudar a la absorción del hierro.
