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Una dieta balanceada y ejercicio regular también es fundamental para tener un cerebro en buenas condiciones. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Los mejores alimentos para mejorar el rendimiento intelectual

Si el rendimiento cerebral disminuye, es necesario acudir al médico para encontrar el origen del problema.

La alimentación es la base fundamental para llevar una vida sana, tanto a nivel físico como emocional. Aunque algunos creen que una dieta balanceada solo se limita al consumo de verduras y frutas, es importante conocer qué comer para estar bien.

Diariamente, al comer, no hay conocimiento claro de los contenidos nutricionales, calorías, cantidades de sodio o azúcar. Sin embargo, una alimentación saludable es aquella que proporciona los nutrientes que el cuerpo necesita para mantener el buen funcionamiento del organismo.

A lo largo de los años se ha comprobado que una buena alimentación puede generar un nivel de vida más agradable y con menos dolencias físicas. Por ello, cuidar la alimentación es un hábito que poco a poco ha causado más interés en las personas.

Así como se es exigente cuando se compra ropa, un carro, una casa, es de sentido común usar esa misma exigencia con la alimentación. Además, una dieta equilibrada previene la malnutrición y contribuye a disminuir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles.

El cerebro también es uno de los grandes beneficiados con una sana alimentación. De hecho, el portal especializado Saber Vivir informó que existen algunos productos que pueden ayudar a mejorar la capacidad cognitiva y el rendimiento intelectual. Algunos de ellos, son:

1. Chocolate negro: debido a que aumenta el flujo sanguíneo a este órgano y a que contiene sustancias estimulantes como la cafeína y la teobromina, ayuda a prevenir enfermedades como el Alzheimer y la demencia.

2. Arándanos azules: gracias a su alto contenido en fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes, especialmente en unos compuestos llamados antocianinas, hacen a los arándanos un alimento especial para proteger y mejorar la salud cerebral.

3. Verduras de color verde oscuro: en un estudio publicado en la revista Neurology, “las personas de 58 a 99 años que consumen media taza colmada de vegetales de hoja verde cocidos cada día, tienen menos deterioro cognitivo que aquellas que casi no consumen vegetales de hoja verde”, en palabras que recoge Aarp.

4. Plátanos: según el portal Mejor con salud, entre algunos beneficios del plátano se destaca que es rico en potasio y ácido fólico, algo imprescindible para un cerebro activo. Basta con comer entre tres y cinco veces por semana.

5. Nueces: un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard concluye que el consumo frecuente de nueces está relacionado con una mejora de las funciones cognitivas en edades avanzadas. Además, esta vitamina es un potente antioxidante que ayuda a proteger las células de los efectos de los radicales libres.

Contrario a lo anterior, el portal especializado Salud180 listó una serie de alimentos que pueden perjudicar la salud del cerebro:

  • Gluten: este puede encontrarse en algunas harinas refinadas, pastas y otros arroces. El consumo de este tipo de comidas puede inflamar el cerebro y, por lo tanto, producir cefaleas, ansiedad y, en casos más graves, depresión.
  • Sal: según el portal Psicología y Mente, una investigación publicada en la revista Neurobiology indica que la sal afecta la inteligencia y perjudica la capacidad para pensar.
  • Grasas trans: varios estudios avalan la relación entre la ingesta de grasas trans y el declive cognitivo. La revista Neurology publicó una investigación que demostró que una alta ingesta de grasas trans se relaciona con la contracción del cerebro y un mayor riesgo de padecer un derrame cerebral.
  • Azúcar: según la Fundación Dacer, de España, entidad sin ánimo de lucro que atiende a personas que presentan daño cerebral, el consumo de azúcar en exceso tiene un impacto directo en las habilidades cognitivas y en las habilidades que tienen las personas de controlarse así mismas, con efectos similares a los de las drogas en el centro de recompensas del cerebro.