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Mala circulación sanguínea: cómo prevenirla de manera natural

Prevenir este problema puede mantener alejado al organismo de enfermedades graves.


Una buena circulación ayuda al cuerpo a mantenerse sano y, en especial, al sistema cardiovascular, que depende en su mayoría de este proceso. Este sistema se encarga de distribuir el oxígeno y llevar nutrientes a las células del cuerpo, eliminando los desechos y las toxinas, por lo que entre mejor se encuentre, mejor salud vascular tendrá el cuerpo.

Los problemas de circulación más comunes se reflejan en calambres, várices o hinchazón en las piernas, tobillos y pies, que ocurre cuando las personas han perdido elasticidad en sus venas y estas carecen de fuerza para transportar, de forma correcta, el líquido. Es así como, por la fuerza de gravedad, este líquido se acumula en las piernas, provocando molestias, reseña el diario ABC de España.

Si una persona desea mejorar la circulación, debe tener en cuenta algunos aspectos como dejar de fumar, reducir la ingesta de grasas saturadas y tratar de no permanecer sentado por períodos prolongados, indica el medio especializado Medical News Today.

Así mismo, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, Medline Plus, listó otras alternativas con las que es posible prevenir una mala circulación sanguínea:

  • Si se padece de diabetes, hay que mantener monitoreada el azúcar en la sangre.
  • Así como no hay que estar sentado por mucho tiempo, tampoco se debe estar de pie por un largo periodo. Para contrarrestar este problema es posible usar medias de compresión o realizar estiramientos a lo largo de la jornada.

Además de los consejos anteriores, es imprescindible conocer qué comida o alimentos son poco beneficiosos para mejorar la circulación del cuerpo. El portal médico Mejor con Salud listó algunos:

  • Con alto contenido de sodio

El sodio, o sal como muchos lo conocen, aumenta el volumen de la sangre al retener agua, convirtiéndose en una amenaza para las arterias y los vasos sanguíneos. Al consumir alimentos con mucho sodio, se aumenta la presión arterial que impacta las paredes vasculares.

Los nutricionistas recomiendan evitar todos los alimentos ricos en sodio, entre ellos, los productos procesados como los de panadería, embutidos, salsas, caldos y aderezos comerciales. También sugiere un consumo moderado de las conservas de pescado, las aceitunas y el queso.

  • Carne roja y procesados

No todas las carnes son malignas para el cuerpo, pero su consumo debe moderarse según las afectaciones que el organismo de una persona tenga. Sin embargo, se ha catalogado la carne roja como la menos recomendada, pues los médicos advierten que su consumo aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y problemas en la circulación sanguínea.

Asimismo, varios estudios científicos han comprobado que cuando la carne roja es procesada (ahumada, fermentada, entre otros) la salud cardiovascular tiende a deteriorarse ya que varios ingredientes con los que se procesa este alimento contiene grandes cantidades de sal.

  • Azúcares

Los azúcares añadidos pueden afectar la circulación de la sangre en el cuerpo. Mejor con salud dice que el azúcar tiene un elevado valor calórico y no aporta ningún nutriente a nuestro organismo, provocando condiciones de sobrepeso y obesidad.

  • Grasas hidrogenadas

Son lípidos o ácidos trans que se forman en algunas carnes. Varios estudios han encontrado que las grasas hidrogenadas incrementan la presencia de triglicéridos y colesterol LDL en la sangre, causan una baja circulación y obstruyen el transporte de oxigeno.

La mejor manera para reducir este tipo de grasas es eliminando los productos industriales del consumo cotidiano como: margarinas vegetales, productos de pastelería y panadería elaborados de forma industrial y, por último, comidas rápidas.