SEMANA conversó con el doctor Gustavo Ortega, médico especialista en medicina interna, medicina crítica, cardiología e insuficiencia cardiaca y líder cardiovascular de la Clínica General del Norte-Zentria, sobre el primer implante exitoso de un dispositivo de asistencia ventricular de larga duración en Barranquilla.
SEMANA: ¿Cómo está el panorama de enfermedades cardiacas en Colombia?
Gustavo Ortega: La falla cardiaca es un síndrome clínico caracterizado por signos y síntomas como hinchazón, dificultad para respirar al caminar, fatiga extrema, disminución de la tolerancia al ejercicio. Esto ocurre porque el corazón presenta una alteración estructural y/o funcional, por la cual no es capaz de bombear la adecuada sangre al resto del organismo.
Cuando el corazón no cumple correctamente su función, el paciente se congestiona, retiene líquido y presenta falta de aire; además, al no llegar suficiente sangre a otros órganos como el riñón o el hígado, se produce disfunción de estos sistemas, lo que agrava aún más la condición clínica.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial. Dentro de ellas, la cardiopatía isquémica es una de las causas más frecuentes de la insuficiencia cardiaca. En Colombia, la prevalencia de esta enfermedad es cercana al 2,3 por ciento, lo que representa más de 1.500.000 personas. De este grupo, entre el 4 y el 6 por ciento progresa a estadio avanzado; es decir, alrededor de 70.000 pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada.

Estos pacientes suelen presentar síntomas severos refractarios al tratamiento médico convencional, hospitalizaciones frecuentes, ingresos repetitivos a UCI, necesidad de medicamentos intravenosos para soporte cardiaco, arritmias malignas y una marcada disminución de la calidad de vida, con un alto riesgo de mortalidad a muy corto plazo.
Cuando se llega a este punto, el equipo médico especializado en insuficiencia cardiaca debe realizar una evaluación integral para plantearse si es candidato idóneo a terapias avanzadas o cuidado paliativo; tradicionalmente, se considera el trasplante cardiaco. Sin embargo, la escasez de donantes y largos tiempos de espera han obligado a buscar nuevas alternativas en el mundo.


SEMANA: Ese nuevo camino implica el uso de dispositivos tecnológicos que salvan la vida de los pacientes. Háblenos sobre el dispositivo que implantaron en Barranquilla.
G.O.: Se trata de un dispositivo de asistencia ventricular de larga duración, también conocido como corazón mecánico. El CorHeart 6 es un dispositivo de asistencia ventricular izquierda que funciona mediante levitación magnética y es una de las unidades más pequeñas a nivel mundial. Tiene aproximadamente 5,5 centímetros de largo, 2,8 centímetros de diámetro y un peso cercano a 90 gramos.
Es una bomba de flujo continuo que mejora la perfusión sanguínea hacia los órganos y puede utilizarse como terapia definitiva o como puente a trasplante. Este dispositivo asume parcialmente la función de bombeo del corazón, lo que traduce en una mejoría significativa de la calidad de vida del paciente.


El procedimiento realizado en Barranquilla corresponde a la segunda ciudad en América Latina y el primero en el Caribe colombiano, lo que representa un hecho histórico para la región. Este logro fue posible gracias a la infraestructura tecnológica de la Clínica General del Norte-Zentria y al trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario altamente especializado en enfermedades cardiovasculares.
SEMANA: ¿Cuándo se realizó el procedimiento?
G.O.: El procedimiento se realizó el miércoles 14 de enero de 2026. Participó un equipo de alta complejidad cardiovascular conformado por cirujanos cardiovasculares, percusionistas, instrumentadores quirúrgicos, cardiólogos, electrofisiólogo, anestesiólogos, intensivistas, personal de enfermería especializada y el programa institucional de insuficiencia cardiaca que lidero como especialista.
El paciente fue preparado desde el día anterior con colocación de accesos venosos, líneas arteriales y catéteres bajo guía ecográfica y fluoroscopia. La cirugía se inició alrededor de las diez de la mañana y finalizó aproximadamente sobre las tres de la tarde.

SEMANA: ¿Cómo está el paciente hoy?
G.O.: Nuestro paciente tiene 40 años, es padre de dos hijas y presentaba insuficiencia cardiaca avanzada con compromiso de ambos ventrículos. El ventrículo izquierdo tenía una capacidad para bombear y expulsar sangre cercana al 8 por ciento, lo que representaba una situación crítica. Tras el procedimiento, la evolución fue muy positiva.
Al día siguiente se logró la extubación y pocos días después el paciente caminaba dentro de la UCI sin dificultad respiratoria ni fatiga; posteriormente, pasó a hospitalización sin hinchazón ni ahogo, y con una clara mejoría de su calidad de vida. El seguimiento posoperatorio es riguroso e incluye monitoreo permanente del dispositivo, controles médicos especializados, rehabilitación y acompañamiento continuo.
Incluso, se realizaron visitas domiciliarias para verificar las condiciones eléctricas necesarias para el funcionamiento del sistema, ya que el dispositivo utiliza baterías externas. El impacto emocional también ha sido muy significativo. El paciente ha manifestado sentirse nuevamente con ganas de vivir, ya que antes del procedimiento no podía realizar actividades básicas, como vestirse o bañarse.

Fue un momento muy emotivo, tanto para él como para la familia y todo el equipo médico. Recuerdo que el día antes de la cirugía el paciente se despidió de mí y de toda la familia; fue un momento muy duro porque él creía que podía ser la última conversación, que se iba a morir. Cuando se despertó, yo le hablé, él abrió los ojos, neurológicamente estaba muy bien y dijo: “Gracias, doctor”. Fue muy emotivo ese momento.
SEMANA: ¿Qué significa este hito médico para Colombia?
G.O.: La Clínica General del Norte-Grupo Zentria, en Barranquilla, es un centro de referencia para el Caribe colombiano, ya que muchos departamentos vecinos remiten aquí a pacientes con insuficiencia cardiaca; sin embargo, hasta ahora no se contaba con tecnologías avanzadas para ofrecer alternativas distintas al tratamiento farmacológico.
Con este implante, la institución marca un hito histórico en la medicina del Caribe colombiano y abre una nueva oportunidad para pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada. Contar con esta infraestructura y con un equipo multidisciplinario altamente entrenado como el de la Clínica General del Norte-Zentria representa un avance significativo para toda la población colombiana. Personalmente, me siento muy feliz; es un logro no solo para mí, sino para el Caribe y toda Colombia.
SEMANA: ¿Cómo se puede acceder a este procedimiento?
G.O.: Lo primero es que los pacientes con insuficiencia cardiaca estén vinculados a un programa especializado, donde se realice un seguimiento continuo. Si la enfermedad progresa, el equipo médico evalúa alternativas avanzadas como trasplante cardiaco, cuidados paliativos o soporte circulatorio mecánico. Es importante resaltar que este procedimiento está por el Plan de Beneficios en Salud (PBS), tras una evaluación integral y siendo definidos como candidatos idóneos por el equipo médico especializado, por lo que el acceso se realiza a través del sistema de salud y no de manera particular.










