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Masa muscular ¿Es bueno aplicar calor o frío para aliviar los músculos?

La crioterapia y la termoterapia son dos de los métodos más usados para contrarrestar el dolor muscular.


Con frecuencia las personas que practican algún tipo de actividad deportiva presentan algunas molestias por cuenta del esfuerzo. También se puede dar el caso de una persona que no realiza actividad física periódicamente y de un momento a otro exige su cuerpo, lo que le causará dolor muscular inmediato o al siguiente día.

Las terapias con calor o frío se han convertido en una gran herramienta para contrarrestar el dolor muscular, además de contribuir una reparación rápida de los mismos. El portal web de salud Cuidate Plus, se refiere al beneficio de manejar las temperaturas en la recuperación muscular.

“Existen medidas no farmacológicas que pueden ayudar a aliviar los síntomas. De hecho, el frío y el calor calman el dolor y son una de las principales medidas no farmacológicas para aliviarlo”, explica.

Sin embargo, expertos señalan que es importante saber en qué momento se debe utilizar el frío para el músculo o en su defecto, el calor, pues un mal uso de estas técnicas pueden generar daños.

La diferencia entre el uso del frío y del calor radica en el tiempo que ha transcurrido desde que se produjo el esfuerzo muscular o la lesión. Según Saber Vivir TV, si la lesión se dio hace menos de 48 horas lo recomendable es utilizar el frío, si es una molestia de hace más días, el calor es la mejor opción.

Una de las razones es la baja oferta de este producto, y el alto costo de la energía.
Si la lesión o la molestia muscular apareció hace menos de 48 horas, el frío en los músculos es la mejor opción. - Foto: Getty/ ULTRA.F

“En las primeras 48 horas desde que ha aparecido el dolor, debes poner hielo en la zona donde sientas la molestia. Con esta técnica, la crioterapia, lograrás un doble efecto: que los vasos sanguíneos se cierren y que descienda la temperatura local”, explica.

Cuando se aplica frío a los músculos, se reduce el flujo sanguíneo, con ello también los agentes que producen inflamación, de esta manera se va reduciendo el dolor paulatinamente.

Manera correcta de aplicar frío

Para utilizar los beneficios del frío en la reducción de inflamación o dolor muscular es necesario tener una almohadilla fría también llamada cold-pack, esta contiene un gel que al ponerla en el congelador toma la densidad del hielo y es eficaz trasmitiendo las bajas temperaturas.

También se pueden utilizar bolsas de agua congelada, estas producirán el mismo efecto. La idea es aplicar el cold-pack sobre la zona afectada, de esta manera bajará la temperatura local, ayudará a desinflamar y reducir el dolor.

Cabe señalar que la práctica de la crioterapia de cuerpo entero (sumergir el cuerpo en agua con hielo) está prohibida para personas alérgicas al frío, enfermedades cardiovasculares de gravedad, diabetes y enfermedades renales.

Expertos comentan que la ducha con agua caliente ayuda a reducir la fatiga de tu cerebro, estimula la circulación y descongestiona las fosas nasales. Foto:Gettyimages.
La termoterapia es la mejor opción, si la molestia muscular está presente hace más de 3 días. Foto: Getty Images. - Foto: Foto Gettyimages

Termoterapia

En el caso del calor para los músculos, se recomienda utilizarlo en caso de que la molestia esté presente hace más de 3 días. Esta técnica se basa en la dilatación de los vasos sanguíneos, facilitando la el alivio del dolor y la buena circulación de la sangre.

“Se utiliza a una temperatura de entre 34 y 36 grados. Es decir, en el caso de que sufras alguna contractura, rigidez o dolor muscular, la mejor opción es aplicar calor, (siempre después de dejar pasar 48 horas tras la lesión) pues favorece el aporte de sangre y alivia la contractura”, señala Saber Vivir TV en un artículo.

En el caso de tener dolor en el cuello, sería ideal el uso de una manta eléctrica para que dé calor seco a la zona, si el problema es en la espalda, el calor húmedo es la mejor opción. Para ello se puede utilizar un paño de agua caliente, poner en la zona, retirar cuando deje de enviar calor para volver a sumergirlo en agua caliente.