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Obesidad: ¿cuáles son los fenotipos y cómo prevenirlos?

La obesidad aumenta el riesgo de tener problemas de salud como enfermedades cardíacas, diabetes, presión arterial alta y determinados tipos de cáncer.


El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el caso de los adultos, la OMS define el sobrepeso y la obesidad como se indica a continuación:

  • sobrepeso: IMC igual o superior a 25.
  • obesidad: IMC igual o superior a 30.

Además, la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. Es decir, un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa y un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

Asimismo, un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares (principalmente las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares), los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante) y, algunos cánceres (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).

En consecuencia, el doctor Andrés Acosta de Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explicó que tras un análisis a 600 personas determinó que existen fenotipos de obesidad y Medscape el portal de salud los explicó así:

1. Cerebro hambriento: ”Cuando estos pacientes empiezan a comer continúan con segundas y terceras rondas y no se sienten satisfechos. Por lo general no sienten hambre, pero una vez que comienzan a comer no pueden dejar de hacerlo”.

2. Intestino hambriento: ”Estas personas comen normalmente hasta saciarse, y al cabo de una o dos horas comienzan a sentir hambre de nuevo. El intestino no está enviando la señal al cerebro”.

3. Hambre emocional: ”Comen por recompensa y sensaciones. Algunos llaman a esto ‘adicción a la comida’”.

4. Quemadores lentos: ”Esos pacientes tienen un metabolismo defectuoso y no queman calorías con eficiencia”.

Por su parte, la OMS señaló que el sobrepeso y la obesidad, así como las enfermedades no transmisibles vinculadas, pueden prevenirse en su mayoría y recomendó:

No obstante, algunos pacientes no responden de forma adecuada a los cambios saludables en el estilo vida y es posible que reúnan las condiciones para someterse a las siguientes intervenciones quirúrgicas, según el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos.

  • Cirugía de derivación gástrica. Se conecta una parte pequeña del estómago a la parte media del intestino a fin de que los alimentos no pasen por la primera parte de este. De esa manera, se reduce la cantidad de alimento que se puede consumir y la cantidad de grasa que el cuerpo puede absorber y acumular.
  • Gastrectomía. Se retira gran parte del estómago para reducir la cantidad de alimento que se puede consumir.
  • Banda gástrica. Se coloca una banda hueca alrededor de la parte superior del estómago para crear un estómago más pequeño y reducir la cantidad de alimento que se puede consumir.

De todos modos, antes de consumir algún medicamento o iniciar un tratamiento lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique que es lo más adecuado para cada persona.