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Oídos tapados: estas son sus principales causas

Cuando los oídos se tapan, las trompas de Eustaquio, que están entre el oído medio y la parte posterior de la nariz, se obstruyen.


Por lo general, la sensación de tener los oídos tapados es muy común cuando se practica alguna actividad bajo el agua, cuando se hace un viaje en avión o incluso en carro, o cuando se está en temperaturas muy bajas. En estas situaciones, la sensación desaparece después de unos minutos y no indica ningún problema auditivo.

No obstante, si el oído tapado surge sin ninguna causa aparente o viene acompañado de síntomas como dolor, comezón, vértigo o fiebre, se debe a una infección o alteración en las estructuras del oído, por lo que deberá acudir de inmediato al otorrinolaringólogo para que realice una evaluación de ambos oídos y oriente el tratamiento adecuado.

El portal web Tuasaúde, ha dado a conocer algunas de las causas que generan los oídos tapados y que ocasionan malestar en la zona:

Acumulación de cera: Esta es una de las causas más frecuentes de la sensación de oído tapado y sucede porque el oído está completamente obstruido de cera. A pesar de que esta sustancia es saludable porque el cuerpo la genera para eliminar la suciedad del canal auditivo, puede acabar por acumularse en gran cantidad, causando dificultad para escuchar. De esta manera, es importante limpiar la acumulación de cera evitando el uso de hisopos, porque lo que hace esta herramienta es empujar la cera a una parte profunda del canal auditivo.

Agua en el oído: Al bañarse o al estar en la piscina, el agua se introduce por el canal auditivo y cuando no se puede retirar puede aumentar el riesgo de infecciones. Expertos aconsejar remover estos residuos de agua inclinando la cabeza hacia el mismo lado del oído tapado y aguantar el aire dentro de la boca. Otra opción es introducir al oído la punta de una toalla de papel, con mucho cuidado, para que absorba el exceso de agua.

Existen diferentes métodos para llevar de forma adecuada la limpieza en los oídos.
Cuando los oídos se tapan, las trompas de Eustaquio, que están entre el oído medio y la parte posterior de la nariz, se obstruyen. - Foto: Getty Images

Obstrucción de la trompa de Eustaquio: La trompa de Eustaquio es el canal que se utiliza entre el oído medio y parte trasera de la nariz, en donde se drenan los líquidos. De este modo, cuando ocurre una infección de las vías respiratorias, se puede dar una obstrucción de esos canales, produciendo la sensación de oídos tapados. Normalmente, esta afección requiere de un tratamiento, por lo que debe acudir al médico especialista.

Laberintitis: Este es un problema relativamente común del oído, en el cual la persona siente un intenso mareo, además del oído tapado. Además, se da la presencia de zumbido, pérdida de equilibrio y la disminución parcial de la audición. Generalmente, esta afección no tiene cura; sin embargo, el tratamiento con medicamentos indicados por el otorrinolaringólogo pude ayudar a aliviar los síntomas, mejorando la calidad de vida.

Colesteatoma: En este caso, el canal auditivo presenta un crecimiento anormal de piel en su interior, que acaba por resultar en un pequeño quiste que dificulta el paso del sonido, causando la sensación de oído tapado. En la mayoría de los casos, “el otorrinolaringólogo puede aconsejar el uso de gotas para aliviar los síntomas, pero también puede ser necesario realizar una pequeña cirugía para retirar el quiste y acabar de una vez con los síntomas”.

Bruxismo: Se da cuando la persona tiene alteraciones al nivel de la mandíbula, es decir, que cuando aprietan o rechinar los dientes y los movimientos de la mandíbula son fuertes, se contraen involuntariamente los músculos de la mandíbula, dando una sensación de que el oído está tapado. Esta causa la debe tratar un odontólogo para que indique el mejor tratamiento.

Síndrome de Ménière: Esta enfermedad afecta el oído interno y causa síntomas como oído tapado, pérdida de audición, mareos y zumbos. Hasta el momento no hay una causa aparente de esta afección, pero afecta con mayor frecuencias a personas entre los 20 y 50 años. Para aliviar los síntomas de este síndrome, es importante evitar el estrés y las diferencias de presión, además de dormir bien y tener algunos cuidados con la alimentación.