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Ojos: esta es la razón por la cual no se deben lavar con manzanilla

Esta planta es usualmente recomendada para el tratamiento de la conjuntivitis.


Está más que dicho que las plantas aromáticas se destacan por sus múltiples propiedades para la salud, las cuales la ciencia ha puesto a prueba y demostrado efectivamente sus buenos resultados.

No obstante, es posible cometer el error de otorgarles más bondades a estas hierbas de las que realmente tienen, tal como sucede con la manzanilla. Como explica el portal sobre bienestar Salud180, la manzanilla es ampliamente reconocida como un remedio natural para el tratamiento de afecciones estomacales, como la mala digestión.

Comúnmente, continúan desde el portal, se emplea a modo de infusión y se recomienda gracias a su acción antiséptica, antibacterial y antiinflamatoria. Es por esa misma razón que se ha popularizado su uso para realizar lavados en los ojos, con el propósito de aliviar molestias como los orzuelos o la conjuntivitis.

Infusiones de eucalipto, canela y manzanilla ayudan a bajar los niveles de glucosa. Foto: Getty images.
Comúnmente, continúan desde el portal, se emplea a modo de infusión y se recomienda gracias a su acción antiséptica, antibacterial y antiinflamatoria. - Foto: Gettyimages

Sin embargo, los profesionales de la salud ocular han puesto en duda estos beneficios y aseguran que no es aconsejable utilizar la manzanilla para lavar los ojos, puesto que podría tener el efecto contrario y afectarlos considerablemente.

“Lo cierto es que a pesar de los muchos beneficios medicinales de esta planta, no se recomienda lavar los ojos con manzanilla, pues esta parte del cuerpo humano es muy delicada y es preferible utilizar productos elaborados específicamente para uso oftalmológico”, aseguran los expertos del Área Oftalmológica Avanzada del Hospital Universitari Dexeus.

Este grupo de especialistas no desconoce que la manzanilla contenga propiedades medicinales, que la convierten en una alternativa idónea para el tratamiento de las náuseas, la indigestión y otros malestares estomacales. Pero, explican, la realidad es que estos beneficios se obtienen generalmente mediante el consumo de bebidas a base de dicha planta y no por uso tópico.

De acuerdo con artículo publicado en el blog de la Clínica Baviera, una de las principales razones por las que se desaconseja el uso de la manzanilla en los ojos es que puede provocar infecciones o empeorar las ya existentes, debido a que no es una solución estéril.

Lo anterior quiere decir que, si bien se le atribuyen características efectivas en contra de los gérmenes y bacterias, la planta o la preparación que se haga con ella puede contaminarse con otros patógenos que entrarían en contacto con los ojos en el momento del lavado.

En esa misma línea, desde el Área Oftalmológica Avanzada apuntan que los ojos son una de las zonas más sensibles y de cuidado del cuerpo humano, por lo que se debe procurar evitar exponerlos a cualquier virus o bacteria que pueda alterar su salud.

Sobre el caso específico de la conjuntivitis, los expertos de la mencionada institución afirman que lavar los ojos con la manzanilla puede no ser tan efectiva como se cree y, en su lugar, podría agravar la condición, esto es así porque “la humedad y el líquido de la infusión podrían empeorar las secreciones y el pegote de los párpados”, añaden.

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Un tip para mejorar los síntomas provocados por la conjuntivitis es aplicar paños húmedos y fríos en los ojos por algunos minutos para relajar la zona, según precisan desde la Academia Americana de Oftalmología.

Con respecto a los orzuelos, desde la Clínica Baviera precisan que no hay suficiente evidencia científica que asocie la manzanilla con el tratamiento de esta incómoda afección. Igualmente, recuerdan que la mejor manera en la que puede sanar un orzuelo es evitando su manipulación, hasta que sea revisado por un profesional especializado.

Cabe decir que la recomendación principal, siempre ante cualquier enfermedad que pueda poner en riesgo la salud ocular, es consultar con el médico de cabecera o un experto para conocer el tratamiento más adecuado según la afección.