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Polidipsia o sed excesiva: los casos en lo que se debe acudir a un médico

Esta afección puede ser señal de una enfermedad crónica.


Es normal que las personas sientan deseo de tomar líquidos cuando hacen ejercicio, después de una comida o simplemente como parte de su rutina de hidratación del cuerpo.

De hecho, tomar grandes cantidades de agua es saludable para el organismo en la mayoría de los casos y es una recomendación que de forma recurrente hacen los médicos y especialistas. Sin embargo, las ganas de beber demasiado puede ser el resultado de una enfermedad física o emocional, precisa la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Por ejemplo, la sed excesiva puede ser un síntoma de la presencia de altos niveles de azúcar (glucosa) en la sangre (hiperglucemia), lo cual puede derivar en el desarrollo de una diabetes, ya sea tipo 1 o 2.

Existen diferentes razones por las cuales una persona puede presentar una sed excesiva a lo que médicamente se le conoce como polidipsia. Esto se puede presentar cuando se ingiere una comida muy condimentada o salada, cuando la persona se enfrenta a un sangrado por alguna razón y este es tan fuerte para causar una disminución considerable del volumen de la sangre y cuando la persona sufre de diabetes mellitus o diabetes insípida.

Esta última se produce cuando el cuerpo no puede regular correctamente los niveles de líquido, precisa el instituto de investigación Mayo Clinic. La causa de esta enfermedad es un daño en la hipófisis o en el hipotálamo, que puede obedecer a un traumatismo craneal, problemas genéticos, pérdida de riego sanguíneo a la hipófisis, alguna infección o una cirugía.

También una persona puede padecer de sed excesiva debido a la ingesta de medicamentos como los anticolinérgicos, demeclociclina, diuréticos y fenotiazinas. Otra de las causas es la pérdida de los líquidos corporales desde el torrente sanguíneo hasta los tejidos debido a situaciones como infecciones graves, quemaduras o insuficiencia cardíaca, hepática o renal o incluso por un trastorno mental, que es lo que se conoce como polidipsia psicógena.

Esta afección ocurre típicamente en pacientes con antecedentes psiquiátricos e hiponatremia inexplicable. Estas personas desconocen o no admiten la ingesta excesiva de agua.

Una razón más detrás de esta afección es por cuadros de diarrea o vómitos. “Cuando surgen estos episodios, la persona pierde muchos líquidos; por esta razón, la sed excesiva que aparece es una respuesta del organismo que tiene como finalidad evitar la deshidratación; precisa el portal de salud y bienestar Tua Saúde.

¿Cómo tratarla?

Cuando se presentan niveles elevados de sed, la mejor forma de abordar la situación es ingiriendo suficiente agua, pues es así como el organismo se repone de la pérdida de este líquido. Sin embargo, hay factores a los que se debe prestar especial atención y consultar con el médico, pues pueden indicar que hay alguna afectación seria de la cual es probable que no se tenga conocimiento.

¿Por qué tomar mucha agua puede ser perjudicial para la salud?
La ingesta de agua es clave para mantener el organismo hidratado. - Foto: Getty Images

Es importante consultar con el especialista cuando la sed excesiva es continua e inexplicable, cuando se presenta acompañada de otros síntomas como visión borrosa o fatiga y en las ocasiones en que el volumen diario de orina eliminado supera los cinco cuartos de galón.

De acuerdo con los expertos, existen algunas maneras de determinar por qué se presenta la sed excesiva. Por ejemplo, el médico puede preguntar si es una situación que se ha presentado de repente o en modo lento, si se da durante el día, si ha habido cambios en la dieta, si hay aumento de apetito, si se ha perdido peso, si se ha incrementado el nivel de actividad o si la persona ha tenido fiebre.

Las respuestas darán luces de lo que puede estar sucediendo en el organismo. Sin embargo, también está la posibilidad realizar exámenes tendientes a encontrar las razones que causan la afección. Algunos de los que puede ordenar el médico son de glicemia, conteo sanguíneo completo y glóbulos blancos sanguíneos, fórmula leucocitaria, calcio y sodio sérico y análisis de orina, entre otros.

Lo ideal, dicen los expertos, es que ante la aparición de sed excesiva, siempre se ingiera el líquido requerido por el organismo, pero cuando los volúmenes de agua sobrepasan lo saludable y aún así el problema persiste, lo mejor es consultar con el especialista.