Productos congelados
Los productos congelados tienen algún tipo de proceso, pero son favorables para el organismo. - Foto: Getty Images

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¿Qué alimentos procesados son buenos para la salud?

Hay productos favorables, pero se debe prestar especial atención a las cantidades de sal y de azúcar.

De manera permanente se escucha hablar de la necesidad de consumir alimentos que sean saludables para el organismo. Frutas y verduras frescas, proteínas, productos que contengan vitaminas y, en general, todo lo que sea natural es lo ideal para incluir en la dieta.

Sin embargo, también hay algunos productos que han sido sometidos a procesos de transformación que no necesariamente son malos para el organismo. Hay algunos que se salvan, dice la dietista-nutricionista Lucía Martínez en un artículo publicado en el portal Cuerpo Mente.

“No todos los procesados son insanos, hay algunos que se salvan y que pueden formar parte sin problema de una buena dieta o ser un gran recurso en muchas ocasiones”, precisa la especialista.

Los alimentos procesados son aquellos que han sufrido algún tipo de transformación. No son frescos, aunque siguen siendo favorables, como es el caso de las ensaladas envasadas, las verduras congeladas o las conservas de pescado, explica el portal Hogarmanía.

Las razones por las que muchos alimentos procesados no son aconsejables para incluir en la dieta son diversas. Por ejemplo, que contienen alguno de estos cuatro ingredientes poco saludables: harinas refinadas, azúcar añadido, sal en exceso y grasas de mala calidad.

Adicionalmente, en ocasiones al alimento original se le quitan ingredientes que son clave para la salud. En el caso de los cereales les eliminan el salvado y el germen para obtener harinas refinadas o en lo que tiene que ver con las frutas en medio del proceso industrial les quitan la fibra para preparar zumos.

Por estas razones es importante estar atentos al tipo de alimentos procesados que se consumen pues, por ejemplo, papas fritas saladas o cereales azucarados deben evitarse. Christine Rosenbloom, dietista titulada y coautora de Food & Fitness After 50, indica que el procesamiento ayuda a mantener los alimentos seguros y asequibles y con una vida útil mayor, según una publicación de la AARP, organización estadounidense que atiende a personas mayores de 50 años.

De acuerdo con la especialista, hay productos como los fríjoles enlatados que no son malos para el organismo. En su opinión, estos fríjoles tienen de dos a tres veces más fibra que el arroz integral o la quinua. También son una buena fuente de proteína y lo importante es buscar las opciones que sean más bajas en sodio. Una de las recomendaciones es enjuagarlos para reducir el nivel de sal.

Leche de soya

A la leche se le reconoce por ser un alimento con un alto contenido de calcio, proteínas, vitamina D, potasio y fósforo, todos importantes para la salud del organismo. Sin embargo, si una persona es intolerante a la lactosa o es vegetariana, la leche de soya es una buena opción, pues según los especialistas es la única de origen vegetal que tiene proteína completa.

Los yogures griegos, por su parte, tienden a tener un alto contenido de proteína y micronutrientes de calidad, especialmente calcio y con frecuencia tienen probióticos que son saludables para la salud y buen funcionamiento de los intestinos. Los expertos recomiendan buscar aquellos que sean bajos en grasa y sin azúcar agregado, por lo que se debe elegir un yogur natural y ponerle fruta encima.

Los pescados enlatados son otros alimentos procesados que pueden ingerirse. La American Heart Association recomienda consumir dos porciones de mariscos a la semana y por ello recurrir al producto enlatado o congelado es una opción. Nuevamente, el consejo en este caso es validar que no tengan alto contenido de sodio y si no tienen sal, aún mejor.

El tufu es otra buena alternativa proteínica de origen vegetal y es un alimento lo suficientemente versátil como para utilizar en una gran variedad de platos.

Las lentejas precocidas son también una opción. Este alimento es rico en proteínas y fibra, y fuente de hierro, zinc y magnesio. Y, por último, el arroz integral proporciona proteína y fibra, sin causar daño en el organismo.