La vitamina B1 es una de las que el cuerpo necesita para funcionar óptimamente. Así lo explican los expertos de Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.
“La tiamina (vitamina B-1) ayuda al cuerpo a generar energía a partir de nutrientes. La tiamina es necesaria para el crecimiento, el desarrollo y el funcionamiento de las células”.
Cuando no se tiene una alimentación saludable pueden presentarse niveles bajos de este nutriente en el organismo. Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, explica que la deficiencia de vitamina B1, también conocida como tiamina, puede causar Beriberi.

Esta es una enfermedad poco frecuente, pero puede ser transmitida a través de la genética de padres a hijos. “Los síntomas pueden manifestarse cuando la persona es adulta. Sin embargo, este diagnóstico con frecuencia se pasa por alto. Debido a que los proveedores de atención médica pueden no tomar en cuenta el beriberi en las personas que no son alcohólicas”, indica la Biblioteca.
Existen dos tipos de beriberi: seco y húmedo. El primero afecta el sistema nervioso y el segundo, el sistema cardiovascular.
Los síntomas del beriberi seco son:
- Dificultad para caminar.
- Pérdida de la sensibilidad (sensaciones) en las manos y en los pies.
- Pérdida de la función muscular o parálisis de las extremidades inferiores.
- Confusión mental/dificultades con el habla.
- Dolor.
- Movimientos extraños de los ojos (nistagmo).
- Hormigueo.
- Vómitos.
Síntomas del beriberi húmedo son:
- Despertarse en la noche con dificultad para respirar.
- Incremento de la frecuencia cardíaca.
- Dificultad para respirar con la actividad.
- Hinchazón de las extremidades inferiores.
Es importante que en caso de sospechar o identificar algún síntoma se consulte a un doctor o se acuda a un centro médico para recibir la atención correcta, pues sin tratamiento el beriberi puede causar la muerte.

Deficiencia de otras vitaminas
Deficiencia de vitamina D: la carencia de este tipo de vitamina puede producir cansancio, dolor o debilidad muscular, sobre todo en la parte inferior de la espalda y en las caderas.
Vitamina E: cuando hay un déficit grave de esta vitamina se pueden presentar síntomas neurológicos como equilibrio y coordinación deficiente (ataxia), daños en los nervios sensoriales (neuropatía periférica), debilidad muscular y daños en la retina del ojo.
Vitamina K: hematomas (moretones) y problemas de sangrado debido a que la coagulación de la sangre es más lenta. Debilidad en los huesos y mayor riesgo de osteoporosis.
Suplementos de vitaminas
De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), para algunas personas puede ser muy beneficioso consumir algunos nutrientes que se incluyen en los suplementos de vitaminas y minerales:
- En el caso de las embarazadas, el consumo de 400 mcg/día de ácido fólico a través de alimentos y suplementos dietéticos disminuye el riesgo de que el bebé desarrolle defectos congénitos del cerebro y la columna vertebral.
- Si se está embarazada y se tiene una dieta vegetariana o vegana, un médico podría recetar otros nutrientes como vitamina B12 y ácidos grasos omega 3.
- Un bebé que esté siendo amamantado puede necesitar un suplemento de vitamina B12, en caso de que su madre tenga un déficit de vitamina B12 o sigue una dieta vegana.
- Si se tiene más de 50 años, bajo supervisión médica, se puede consumir vitamina B12 en caso de que el organismo no absorba suficientemente los nutrientes de esta vitamina a través de los alimentos.
- Si se tiene una dieta baja en calorías o no se consume una variedad de alimentos, bajo receta médica, se puede consumir un suplemento de multivitaminas y minerales.
