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Inflamación en el dedo gordo del pie (gota)
La retención de líquidos puede causar dolor e inflamación. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Retención de líquidos: así puede disminuirla con el consumo de pera

Si la retención de líquidos no se trata a tiempo, puede ocasionar problemas como dolor al caminar, inflamación, entre otras.

El edema, conocido popularmente como retención de líquidos, es un aumento en el volumen del líquido intersticial, es decir, una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos según explica el portal de la Fundación Española del Corazón.

Esta afección podría ser considerada por muchos especialistas como una enfermedad originada, en la mayoría de los casos, por diferentes problemáticas del organismo que pueden estar relacionadas con problemas circulatorios, insuficiencia cardíaca y enfermedades de los riñones o hepáticas.

Por otro lado, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, las causas pueden ser: consumir demasiada sal, quemaduras de sol, insuficiencia cardíaca, enfermedades de los riñones, problemas hepáticos por cirrosis, embarazo, problemas con los ganglios linfáticos, especialmente después de una mastectomía, algunas medicinas, permanecer mucho tiempo de pie o sentado cuando hace calor.

No obstante, existen diferentes alimentos que ayudan a controlar la retención de líquidos. Entre ellos se destaca la pera. A pesar de ser una de las frutas más ricas en agua, es diurética, combatiendo esta afección desde el inicio de su consumo. Además, la pera resulta ser rica en potasio, un mineral que por lo general es recomendado a las personas que sufren de retención.

En ese sentido, el portal especializado en salud, Mejor con Salud, recomienda consumir este alimento especialmente en jugo.

Otras bebidas que pueden ayudar a combatir la afección

1. Té verde: tiene una gran cantidad de polifenoles y vitaminas C, A y B, además de minerales como el zinc, selenio y magnesio.

2. Té de Jamaica: tiene alto porcentaje en vitamina C, antioxidantes, minerales omega, flavonoides, vitamina A, fenoles y antocianinas y fibra.

3. Té de perejil: solo dos cucharadas de perejil aportan el 2 % de calcio, hierro y ácido fólico que necesita el organismo a diario, el 12 % de vitamina A, el 16 % de vitamina C y más del 150 % de vitamina K, según reseña el diario español “AS”.

4. Té de cola de caballo: la cola de caballo se utiliza para tratar la retención de líquidos (edema), las infecciones de las vías urinarias, la pérdida del control de la vejiga (incontinencia urinaria), las heridas y muchas otras condiciones, aunque no existe buena evidencia científica para apoyar estos usos. Podría no ser seguro el uso de la cola de caballo, según Medline Plus.

Cómo evitar la retención de líquidos

1. Evitar el exceso de sal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de cinco gramos de sal por día. Además, toda la sal que se consume debería ser yodada, es decir, enriquecida con yodo.

2. Tomar magnesio. El magnesio se encuentra naturalmente presente en los alimentos y se agrega a ciertos alimentos fortificados como legumbres, nueces, semillas, cereales integrales, hortalizas de hojas verdes (como la espinaca), leche, yogur y algunos productos lácteos.

3. Dietas ricas en proteína. La proteína promueve la retención de líquidos, pero es importante no excederse.

4. Agregar a la alimentación plantas. La ortiga, el diente de león, o los rabos de cereza, pues son diuréticas y antioxidantes.

5. Drenaje linfático. Es un tipo de masaje, suave y ligero, que se aplica sobre el sistema circulatorio y cuyo objetivo es movilizar los líquidos del organismo, de acuerdo con el Grupo Sanitas de España.

6. Elevar los pies. Cuando se esté sentado o recostado, se recomienda poner la zona afectada en alto.

7. No automedicarse. Cuando la retención de líquidos no se trata a tiempo, puede implicar otros problemas como que la zona inflamada tienda a doler y dificultad para caminar. En la piel puede percibirse tirantez, irritabilidad y picazón, lo que causa mayor riesgo de una infección y puede acarrear también problemas de circulación, entre otras dificultades.