Así como miles de personas van a viajar a diferentes regiones del país para disfrutar de los días santos, muchas otras se quedarán en sus casas descansando y tratando de recuperar el sueño perdido. Sin embargo, expertos aseguran que dormir en exceso puede desencadenar en enfermedades.
Aunque puede ser tentador dormir más durante los días de descanso, no es la mejor estrategia para recuperar el sueño, ya que esto puede desajustar el reloj biológico del cuerpo, que es el encargado de regular el ciclo del sueño y la vigilia.

Explica el médico Santiago Rojas, experto en descanso para Americana de Colchones, que cuando una persona cambia su patrón de sueño durante varios días, como puede ocurrir durante estos cuatro días santos, puede interrumpir este ciclo y se le dificultará conciliar bien el sueño la siguiente semana, la que corresponde a la Pascua. Por ejemplo, si una persona duerme todo el día, es posible que tenga dificultades para dormir la noche del domingo de resurrección.
En lugar de dormir más durante estos cuatro días, según el doctor Rojas, es mejor tratar de mantener una rutina de sueño constante durante los cuatro días, tratando de dormir y despertar a la misma. “Esto puede ayudar al cuerpo a mantener su ritmo natural de sueño y vigilia, mejorando la calidad del sueño. Si se siente demasiado cansado durante el fin de semana, es mejor tomar una siesta corta en lugar de dormir en exceso”, asegura el experto.

Según el doctor Rojas, las personas que acostumbran a dormir mucho más en sus días de descanso corren el riesgo de padecer obesidad, hipertensión e incluso hasta, con el tiempo, desencadenar cáncer, ya que los horarios no están sincronizados con el reloj biológico natural.
“Esa forma de alargar el sueño el fin de semana, tras una semana muy intensa en la que se tuvo una pérdida de sueño, no es la adecuada para recuperar los efectos acumulativos sobre la función cognitiva que resultan de esta privación del sueño”, explica Rojas.

“También es importante no variar los horarios de las comidas y muy importante realizar una siesta, mientras se pueda, de unos 20 minutos”, enfatiza.

Insomnio y efectos en la salud
La OMS reconoce 88 distintos trastornos del sueño, siendo el insomnio el más frecuente. Una afectación que consiste en la imposibilidad para iniciar o mantener el sueño, así como la duración y calidad adecuada del mismo.
“El insomnio no solo afecta la energía y estado de ánimo de las personas, también tres aspectos como la salud, el desempeño laboral y la calidad de vida. Sus causas más frecuentes están relacionadas con alteraciones emocionales de tipo reactivo y las enfermedades psiquiátricas. El 40 % de la población mundial ha sufrido en algún momento de su vida un trastorno del sueño”, explica Santiago Rojas, médico asesor en descanso.

De acuerdo con el experto, existen dos tipos de insomnio. Primero, el insomnio de conciliación, que quiere decir que se vuelve imposible quedarse dormido. Para ello, el doctor Rojas recomienda recuperar la función vital de cuerpo, desde horas de la mañana, por medio de la actividad diaria de la rutina, para que en la noche se produzca un sueño natural.

Segundo, el insomnio de mantenimiento, que es cuando a la medianoche nos despertamos y no podemos dormir más. Para ello, es clave no revisar dispositivos electrónicos y concentrar en la necesidad del descanso para conciliar el sueño de nuevo.
Los principales síntomas por la falta de sueño son:
- Irritabilidad, ansiedad y depresión
- Preocupaciones frecuentes respecto al sueño
- Somnolencia y cansancio diurno
- Dificultad para prestar atención, concentrarse o recordar
