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Síndrome de resistencia a la insulina: ¿Cómo detectar los síntomas?

La resistencia a la insulina ocurre cuando el exceso de glucosa en la sangre reduce la capacidad de las células de absorber y utilizar el azúcar para obtener energía.


La insulina es una hormona anabólica secretada por las células del páncreas y se libera al torrente sanguíneo cuando los niveles de glucosa en la sangre aumentan después de comer, ya que ayuda a las células del cuerpo a absorber la glucosa de la sangre; reduce, además, su producción por el hígado para evitar los altos niveles de azúcar en la sangre.

De acuerdo con Medical News Today, la resistencia a la insulina ocurre cuando el exceso de glucosa en sangre reduce la capacidad de las células de absorber y utilizar el azúcar en sangre para obtener energía. Con ello, aumenta el riesgo de desarrollar prediabetes que luego se convierte en diabetes tipo 2.

En consecuencia con lo anterior, si el páncreas produce suficiente insulina en la sangre para superar la baja tasa de absorción, lo menos probable es que se dé una diabetes, ya que la glucosa en sangre se mantendrá dentro de los niveles adecuados.

Sin embargo, una persona con prediabetes, su páncreas trabaja difícilmente para liberal suficiente insulina y con el tiempo la capacidad de este órgano pata liberar insulina disminuye notoriamente, hasta conducir al desarrollo de diabetes tipo 2.

La Asociación Americana de Diabetes (ADA) estima que hasta el 50 % de las personas con resistencia a la insulina y prediabetes desarrollarán diabetes tipo 2 si no realizan cambios en su estilo de vida.

Los factores de riesgo de este síndrome son múltiples, entre ellos, tener sobrepeso u obesidad, llevar un estilo de vida sedentario, fumar, problemas para dormir, presión arterial alta y en algunos casos enfermedades cardiacas y otros problemas cardiovasculares como derrames cerebrales.

Síntomas del síndrome de resistencia a la insulina

Por lo general, la resistencia a la insulina no presenta síntomas hasta que se desarrolla la diabetes, lo que quiere decir que es un síndrome silencioso. Los centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que el 90 % de las personas con prediabetes no saben que tienen la afección.

Tanto la diabetes de tipo 1 como de tipo 2, pueden causar problemas graves en la salud.
La resistencia a la insulina ocurre cuando el exceso de glucosa en sangre reduce la capacidad de las células de absorber y utilizar el azúcar en sangre para obtener energía. - Foto: Getty Images

Cuando se diagnostica la prediabetes, es en esta etapa cuando los síntomas comienzan a ser evidentes. Se da un hormigueo en las manos y pies, hay cansancio, infecciones recurrentes, dificultad para concentrarse, hipertensión arterial, niveles altos de colesterol y aumento de peso.

Cabe mencionar que la resistencia a la insulina no solo afecta los niveles de azúcar en sangre, también puede generar distintas afecciones. Medical News Today señala algunas:

  • Acantiosis nigricans: Esta es una afección de la piel que puede desarrollarse en personas con resistencia a la insulina. Actúa formando manchas oscuras en la ingle, axilas y parte posterior del cuello.
  • Síndrome del ovario poliquístico (SOP): La resistencia a la insulina puede empeorar los síntomas de este síndrome que ocasiones ciclos menstruales irregulares e infertilidad.
  • Enfermedades vasculares: Varios médicos asocian los niveles altos de insulina en sangre con un mayor riesgo de enfermedades vasculares, como enfermedades cardiacas, incluso la presencia de diabetes.

¿Cómo tratar la resistencia a la insulina?

Existen muchas formas de reducir los efectos de la resistencia a la insulina, incluso, en algunos casos, se puede eliminar por completo. Para ello debe hacer cambios efectivos en el estilo de vida que puede incluir actividades como: caminatas de 30 minutos al día, aumentar los niveles de ejercicio semanales y adoptar una dieta baja en carbohidratos.

Del mismo modo, la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) informa que las personas pueden reducir el riesgo de diabetes tipo 2 al hacer cambios preventivos en el estilo de vida, principalmente perdiendo peso y aumentando los niveles de actividad física, ya que los músculos se vuelven más sensibles a la insulina después del ejercicio.