Cuando una persona se sube de peso sin proponérselo y no está comiendo ni bebiendo de más, puede ser por muchos factores diferentes, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.
Uno de los factores es que el metabolismo se reduce a medida que se envejece y esto puede causar aumento de peso si se come demasiado, se consumen los alimentos equivocados o no se hace suficiente ejercicio.
La biblioteca también explicó que los medicamentos que pueden causar aumento de peso incluyen:
- Píldoras anticonceptivas.
- Corticosteroides.

- Algunos fármacos empleados para tratar el trastorno bipolar, la esquizofrenia y la depresión.
- Algunos fármacos empleados para tratar la diabetes.
Los cambios hormonales o problemas de salud también pueden causar aumento involuntario de peso y esto puede deberse a:
- Síndrome de Cushing.
- Tiroides hipoactiva o baja actividad tiroidea (hipotiroidismo).
- Síndrome del ovario poliquístico.
- Menopausia.
- Embarazo.
No obstante, se debe consultar a un experto de la salud cuando se presenta: estreñimiento; aumento de peso excesivo sin una causa conocida; pérdida del cabello; sentir frío con más frecuencia que antes; inflamación en los pies y dificultad respiratoria; hambre incontrolable acompañada de palpitaciones, temblores y sudoración; cambios en la visión.

¿Qué es un peso saludable?
El Ministerio de Salud en su página web explicó que se considera un peso saludable aquel que permite que la persona se mantenga en un buen estado de salud y calidad de vida. También se entiende como los valores de peso, dentro de los cuales no existe riesgo para la salud de la persona.
Además, indicó que para saber si una persona está en un peso saludable existen algunos métodos confiables. Uno es la determinación del Índice de Masa Corporal (IMC).
Para calcular el IMC se necesita conocer el peso y la estatura, y se aplica una sencilla fórmula matemática que consiste en dividir el peso entre la estatura al cuadrado: IMC = Peso (Kg) / Estatura al cuadrado (Mt).
Ejemplo:
Una persona pesa 64 Kg y mide 1.5 metros: 64 / 1.5 x 1.5 = 28.44. Este dato indica el IMC de la persona (28.44) se encuentra en los valores correspondientes a sobrepeso.
Esta formula no aplica a mujeres en estado de embarazo y debe ser ajustada si la persona tiene algún grado de edema (retención de líquido).

Criterios de evaluación del IMC:
• Si el IMC es inferior a 18.5, está dentro de los valores correspondientes a “delgadez o bajo peso”.
• Si el IMC es entre 18.5 y 24.9, está dentro de los valores “normales” o de peso saludable.
• Si el IMC es entre 25.0 y 29.9, está dentro de los valores correspondientes a “sobrepeso”.
• Si el IMC es 30.0 o superior, está dentro de los valores de “obesidad”.
El Ministerio también reveló que otro método que puede utilizarse es la circunferencia de la cintura, que es una medida útil para determinar los riesgos de salud relacionados con el peso. Se ha estudiado que la concentración de la grasa en la parte de la cintura y abdomen se asocia a un mayor riesgo de sufrir de enfermedades cardiovasculares.
Esta medida se toma buscando el punto más alto de los huesos de la cadera y midiendo la cintura por encima de esos puntos.

Por ello, se considera obesidad abdominal si una persona:
• Es mujer y tiene una medida de circunferencia de cintura mayor a 80 cm
• Es hombre y tiene una medida de circunferencia de cintura mayor a 90 cm.
Hay que señalar que un exceso de grasa abdominal es algo grave, porque expone a las personas a un riesgo mayor de padecer afecciones relacionadas principalmente con la obesidad, como diabetes tipo 2, colesterol sanguíneo elevado, niveles altos de triglicéridos, presión arterial elevada y arteriopatía coronaria .
