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Té de menta y jengibre: cómo consumirlo para reducir la hinchazón y pesadez

Ambos ingredientes tienen propiedades antiinflamatorias.


La pesadez estomacal e hinchazón son una sensación de saciedad poco después de comenzar a comer, en lugar de una enfermedad específica, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Además, se explica que algunos síntoma son:

  • Sentirse lleno rápidamente durante la comida. No se ha comido mucho y se siente llenura, por lo que es posible que no se pueda terminar de comer.
  • Saciedad incómoda después de una comida. La sensación de saciedad dura más de lo que debería.
  • Molestia en la parte superior del abdomen. Se siente un dolor de leve a intenso en la zona situada entre la parte inferior del esternón y el ombligo.
  • Ardor en la parte superior del abdomen. Se siente un calor incómodo o una sensación de ardor entre la parte inferior del esternón y el ombligo.
  • Hinchazón de la parte superior del abdomen. Se tiene una incómoda sensación de opresión en la parte superior del abdomen.
  • Náuseas. Se sienten deseos de vomitar.

De igual forma, en el portal web se explica que entre las causas frecuentes de la indigestión se incluyen las siguientes:

  • Comer en exceso o demasiado rápido.
  • Alimentos grasosos o picantes.
  • Cantidad excesiva de cafeína, bebidas alcohólicas, chocolate o bebidas carbonatadas.
  • Tabaquismo.
  • Ansiedad.
  • Ciertos antibióticos, analgésicos y suplementos de hierro.

Asimismo, en ocasiones, la indigestión está causada por otras afecciones, como:

  • Inflamación del estómago (gastritis).
  • Úlceras pépticas.
  • Enfermedad celíaca.
  • Cálculos biliares.
  • Estreñimiento.
  • Inflamación del páncreas (pancreatitis).
  • Cáncer de estómago.
  • Obstrucción intestinal.
  • Flujo sanguíneo reducido en el intestino (isquemia intestinal).
  • Diabetes.
  • Enfermedad de la tiroides.
  • Embarazo.

De hecho, aunque la indigestión no suele tener complicaciones graves, puede afectar la calidad de vida al hacer que la persona se sienta incómoda y hacer que coma menos.

Por tal razón, el portal Adelgazar en Casa reveló que el té de menta y jengibre es ideal para esta afección, ya que ambos ingredientes tienen propiedades curativas, como, por ejemplo, la menta tiene otras propiedades, ya que es expectorante, antiséptica, analgésica, antibacteriana, antitusiva, entre otras. Además, está compuesta por agua, fibra y minerales como calcio, potasio, cobre o magnesio, además de vitaminas A, B, C y D. A esto se suma que contiene un muy bajo nivel de grasa y carbohidratos.

Sin embargo, puede generar insomnio si se consume en altas cantidades. Por su contenido de mentol, no es recomendable para niños menores de dos años. Consumirla en exceso puede generar náuseas y diarrea, y no debe tomarse durante el embarazo porque puede provocar un aborto espontáneo.

Por su parte, el jengibre contiene gingerol, su principal componente bioactivo, cuyos efectos son antiinflamatorios y antioxidantes.

No obstante, el portal Mejor con Salud indicó que esta planta tiene contraindicaciones, pues puede generar “acidez estomacal; gases; dolor de estómago y ardor en la boca”.

En consecuencia, para obtener los beneficios de estos ingredientes se necesita una cucharada de hojas de menta, un cuarto de raíz de jengibre, una taza de agua. En seguida, se debe poner a hervir el agua y cuando esté en su punto de ebullición se agrega la menta y se deja reposar por tres minutos. Después, se añade la raíz de jengibre y se esperan otros tres minutos y se retira el agua del fuego. Finalmente, la infusión se puede beber fría o caliente.

No obstante, al igual que con cualquier alimento, infusión o suplemento que se quiera incluir en la dieta diaria, es importante consultar al médico tratante o a un nutricionista sobre cuál es la mejor manera de consumir, y si las condiciones médicas ya existentes no son un impedimento para beneficiarse de todas las propiedades de los alimentos ya nombrados, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.