La presencia de gas en el sistema digestivo es normal y su eliminación mediante los eructos o las flatulencias, también. En ocasiones es posible que generen dolor a causa de los gases si estos están atrapados o no se mueven con facilidad.
Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, explica que normalmente los gases se forman en los intestinos a medida que el cuerpo digiere los alimentos. Es posible que esto haga que la persona se sienta inflamada.

Si bien se trata de un padecimiento que experimentan muchas personas en su día a día, también es importante prestarle atención cuando se intensifica, pues demasiadas flatulencias pueden indicar que se está desarrollando algún tipo de infección gastrointestinal como, por ejemplo, estreñimiento, gastritis o, en casos más graves, colon irritable o celiaquía.
Los gases en ocasiones son causados por ciertos alimentos que se consumen, por ejemplo, aquellos difíciles de digerir como la fibra. Algunas veces, agregar más fibra causa gases temporales. Sin embargo, según los expertos, el cuerpo se puede ajustar y dejar de producirlos con el paso del tiempo.

Otras causas comunes para que se generen gases, dicen los expertos, son la ingesta de antibióticos, el síndrome del intestino irritable, la incapacidad para absorber nutrientes en forma apropiada, tragar aire al comer, masticar goma de mascar, fumar y consumir bebidas carbonatadas.

En la lista de alimentos hay algunas verduras que ocasionan este malestar, aunque no les ocurre a todas las personas. Algunas de ellas son la coliflor, las alcachofas y las cebollas.
Coliflor
La generación de gases por parte de este vegetal se debe a que contiene rafinosa, un tipo de azúcar que no se digiere hasta que llega a las bacterias intestinales. Como resultado, hace que el abdomen se inflame. También contiene fibra, que es un nutriente que produce flatulencias.

Alcachofas
Las alcachofas contienen fibra, sustancia que es capaz de fermentar a nivel intestinal y, a partir de dicho proceso, se producen una serie de ácidos grasos de cadena corta con capacidad antiinflamatoria, según explica el nutricionista Saúl Sánchez Arias, en una publicación de la revista Mejor con Salud.
El especialista asegura que, en paralelo, se produce gas metano a partir de la fermentación, el cual será expulsado posteriormente. “Al igual que la fibra, las proteínas también son capaces de incrementar la producción de gas metano a nivel intestinal, responsable de la aparición de gases. Así lo afirma un artículo publicado en Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition”, precisa.

Cebollas
Estos vegetales son ricos en fructosa, un tipo de glucosa que se encuentra de manera natural en muchas frutas y verduras. Cuando las bacterias intestinales descomponen esta sustancia, se producen gases, de ahí que es posible que la persona sienta hinchazón y la necesidad de expulsar estos molestos gases.

¿Cuándo consultar al médico?
De acuerdo con los expertos, es importante consultar al médico si los gases o los dolores causados por estos son tan persistentes o intensos que interfieren con la capacidad de llevar una vida normal y prestar atención a estos síntomas adicionales:
- Heces con sangre
- Cambios en la consistencia de las heces
- Cambios en la frecuencia de las deposiciones
- Pérdida de peso
- Estreñimiento o diarrea
- Náuseas o vómitos recurrentes o persistentes
- Dolor abdominal prolongado
- Dolor en el pecho

Trucos caseros para eliminar las flatulencias
El portal Salud 180 de México propone algunos trucos caseros para aliviar esta afección. Uno de ellos es el masaje abdominal. La recomendación es recostarse boca arriba y darse masajes circulares en el abdomen. De este modo, se facilita la expulsión de los gases y la inflamación disminuirá. Lo aconsejable es practicar este ejercicio durante 15 minutos para estimular la liberación de los gases. Esto ayudará a reducir el vientre inflamado y las molestias.
Otra opción, según la citada fuente, es adoptar una posición fetal para sacar los gases del estómago. El consejo es inclinar la espalda y cabeza hacia el frente y flexionar las piernas de tal modo que queden pegadas al tronco. Lo ideal es mantenerse así por 10 minutos. El truco está en inhalar y exhalar de manera continua, para controlar la respiración, de esta manera, se liberan los gases atrapados.
