La leche es un alimento muy completo, ya que puede contribuir considerablemente a la ingestión necesaria de nutrientes como calcio, magnesio, selenio, riboflavina, vitamina B12 y ácido pantoténico.
Es más, el portal portugués de salud, nutrición y bienestar Tua Saúde reveló que el consumo regular de este alimento puede ayudar a controlar la presión alta y disminuir el riesgo de infarto, por ser rico en aminoácidos con propiedades antihipertensivas.
No obstante, hay personas que son intolerantes a la lactosa y esto sucede cuando el intestino delgado no produce una enzima llamada lactasa para digerir la lactosa. Y los síntomas se presentan frecuentemente entre 30 minutos y dos horas después de consumir productos lácteos y estos pueden ser peores cuando se consumen grandes cantidades.

En consecuencia, los síntomas incluyen: distensión abdominal, cólicos abdominales, diarrea, gases (flatulencia) o náuseas y, por ello, los intolerantes a la lactosa deberían evitar su consumo. Además, la leche de vaca no debe ser consumida por niños menores de un año de edad.
Ahora bien, es importante señalar que la leche de vaca puede clasificarse según su contenido de grasa, y por ello, el portal portugués los explicó:
- Leche de vaca puro o natural: Es la leche que es retirada de la vaca y va directamente a la casa del consumidor, sin pasar por ningún proceso industrial.
- Leche Pasteurizada: Es aquella que ha sido sometida a un calentamiento suave de 63 ºC durante 30 minutos o 72 ºC durante 15 segundos, con el objetivo de eliminar las bacterias. Esta leche debe ser refrigerada.

- Leche UHT: Es la leche conocida como de larga duración, debido a que es sometida a un tratamiento térmico normalmente en el rango entre 135 ºC a 150 ºC durante 2 a 10 segundos para eliminar las bacterias. Este tipo de leche no necesita ser refrigerada antes de abrirla.
- Leche en polvo: Se obtiene mediante la deshidratación de la leche entera. La industria retira toda el agua de la leche líquida, obteniendo un polvo que puede ser reconstituido al adicionar agua nuevamente”.
Información nutricional por 100 ml de leche entera
- Energía: 60 kcals.
- Proteínas: 3 g.
- Grasas: 3 g.
- Carbohidratos: 5 g.

- Vitamina A: 31 mcg.
- Vitamina B1: 0,04 mg.
- Vitamina B2: 0,36 mg.
- Sodio: 49 mg.
- Calcio: 120 mg.
- Potasio: 152 mg.
- Fósforo: 93 mg.

Entre tanto, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), otros tipos de leche son:
- Las leches fermentadas Se utilizan frecuentemente para fabricar otros productos lácteos. Se obtiene de la fermentación de la leche utilizando microorganismos adecuados para llegar a un nivel deseado de acidez. Entre los productos fermentados figuran el yogur, kumis, entre otros.
- La leche condensada Se obtiene de la eliminación parcial del agua de la leche entera o desnatada. La elaboración prevé el tratamiento térmico y la concentración. La leche condensada puede ser edulcorada o no edulcorada, pero la mayor parte es edulcorada.
- Las leches evaporadas Se obtienen de la eliminación parcial del agua de la leche entera o desnatada. La elaboración prevé el tratamiento térmico para garantizar la estabilidad e inocuidad bacteriológica de la leche.

Por su parte, es importante señalar que al igual que los demás tipos de alimentos, la leche y los productos lácteos pueden provocar enfermedades por factores como la contaminación y el crecimiento de patógenos, los aditivos químicos, la contaminación ambiental y la descomposición de los nutrientes que pueden afectar la calidad de la leche.
De todos modos, antes de consumir algún alimento, lo primero que se debe hacer es consultar al médico tratante o a un nutricionista, para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues las anteriores recomendaciones no son indicadas para todas las personas, ya que la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.
