Mientras continúan las labores para atender la emergencia provocada por el doble terremoto que golpeó a Venezuela el pasado 24 de junio, una nueva iniciativa solidaria busca brindar atención a las víctimas que muchas veces pasan desapercibidas, los animales.

Cinco médicos veterinarios colombianos están listos para viajar al vecino país con el objetivo de atender perros y gatos heridos, pero la misión enfrenta un obstáculo que podría impedir su salida.
La iniciativa es liderada por la Fundación La Manada de Monik, organización de protección animal con sede en Bogotá, que durante los últimos días ha reunido medicamentos, equipos médicos, férulas, material quirúrgico y diferentes insumos para atender a las mascotas afectadas por la tragedia.
Sin embargo, cuando todo estaba preparado para el desplazamiento del equipo, el vuelo humanitario en el que viajarían fue cancelado inesperadamente, dejando en pausa toda la operación.
Los cinco profesionales ya habían organizado sus agendas laborales, contaban con los permisos necesarios para ingresar a Venezuela y tenían previsto trabajar junto a una clínica veterinaria que les brindaría apoyo para realizar cirugías, procedimientos de ortopedia, neurología, anestesiología y atención especializada a los animales rescatados. Todo el trabajo sería realizado de manera voluntaria.
Ahora, la fundación busca apoyo para encontrar una nueva alternativa de transporte que permita al grupo llegar lo antes posible a las zonas afectadas.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la organización explicó que el objetivo es no perder el esfuerzo realizado durante semanas y garantizar que los insumos recolectados lleguen a quienes más los necesitan.
Muchos perros y gatos fueron rescatados entre los escombros con fracturas, traumatismos y otras lesiones, mientras otros permanecen desaparecidos a separados de sus familias tras el desastre natural.
Organizaciones, rescatistas y voluntarios continúan trabajando para brindarles atención médica y refugio temporal.

La campaña busca causar más solidaridad de ciudadanos, empresas e instituciones que puedan facilitar el traslado del equipo veterinario hacia Venezuela. Para la fundación, cada día cuenta, ya que muchos animales requieren intervenciones quirúrgicas y tratamientos especializados para sobrevivir.
Mientras avanzan las gestiones para encontrar una solución, los cinco veterinarios permanecen listos para emprender el viaje con un solo propósito, aliviar el sufrimiento de quienes también resultaron víctimas silenciosas de la tragedia que golpeó a Venezuela.
