Yesid Lancheros: ¿Cómo ve el cambio de Gustavo Petro a Abelardo De La Espriella para Antioquia?

Andrés Julián Rendón: Un cambio radical porque nosotros recibimos mucho látigo. Le cuento una cosa: nosotros solo tuvimos dos ocasiones para hablar directamente con el presidente saliente.

Y.L.: ¿Usted habló con Petro dos veces?

A.R.: Dos veces. Pero mire el cambio: llegó el presidente Abelardo De La Espriella y, la verdad, ya perdí la cuenta de las veces que hemos hablado en dos semanas de gobierno.

¿Cómo se sostiene el momento de Medellín y de Antioquia más allá del ciclo electoral?

Y.L.: Retomando la pregunta inicial, ¿siente y califica ese cambio como un cambio radical?

A.R.: Radical y positivo para Antioquia y para todas las regiones; miren no más cómo el Gobierno nacional se ha encargado de la emergencia, haciendo presencia, enfrentando los problemas y llevando soluciones. Esperamos que todo se pueda superar y que el Gobierno nacional pueda cumplir las expectativas no solo a Antioquia, sino a muchas otras regiones del país.

Y.L.: ¿Cómo ha visto el actuar del presidente frente al terremoto del pasado 10 de agosto?

A.R.: Hay una cosa que yo destaco del presidente: es un hombre muy práctico, es un hombre contrario al anterior, que privilegiaba la ideología. El miércoles pasado nos invitó a un cafecito en su despacho al señor alcalde de Medellín (Federico Gutiérrez) y a mí para agradecernos por lo que habíamos hecho, pero nos dijo: “Hay que hacer más, ¿qué más me sugieren?”. Entonces nosotros le dijimos: “Presidente, hay que implementar el mecanismo de reconstrucción por impuestos, que es entregarles la reconstrucción a los privados”. Todo el mundo hoy evoca lo que aconteció hace cerca de 30 años en el Eje Cafetero.

El gobernador de Antioquia augura el éxito para Abelardo De La Espriella. Foto: SEMANA

Y.L.: ¿Y eso que usted le propuso al presidente, lo aceptó?

A.R.: Él no se pone a discutir las cosas que son sensatas, me parece muy bien; “mándenos a la persona que hace eso en Antioquia”. Le dije: “Ya lo tiene acá porque usted lo trajo y es el viceministro de Desarrollo Rural; pero si quiere, le mando otros que están en el equipo y deben estar en este momento allá en Bogotá trabajando y ayudando a construir esas capacidades”.

Y.L.: Es decir, ese modelo de reconstrucción por impuestos es el que podría ponerse en marcha para reconstruir las zonas afectadas del terremoto…

A.R.: No es fácil, porque fácil en estas circunstancias no hay cosa alguna, pero, por ejemplo, usted requiere hacer 1.000 apartamentos en Pereira, entonces un privado, un grupo de privados que puedan tener una obligación tributaria de ese orden, le dicen al Ministerio de Vivienda: “Nosotros hacemos esos apartamentos y lo hacemos desde el diseño estructural”, por supuesto con la verificación del Fondo Milagro del Ministerio de Vivienda, hasta la construcción, porque el éxito de Antioquia en el mecanismo de obras por impuestos ha sido que nosotros hemos hecho los diseños, la estructuración de los proyectos. A él le gustó; es decir, ya está en manos del Gobierno implementarlo.

Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia: “Gustavo Petro es un mal perdedor”

Y.L.: Hablemos de la seguridad en el departamento y de lo que usted también le propuso al presidente Abelardo De La Espriella, y es esta operación que usted ha bautizado con el nombre de Operación Cazador Antioquia, para tratar de capturar o de dar de baja a los criminales más buscados del departamento. ¿De cuántos criminales estamos hablando?

A.R.: Nosotros le propusimos la operación OCA para definir 19 objetivos de alto valor, cabecillas de las Farc, del ELN, del Clan del Golfo y aún del Mesa, que aparece como un pequeño grupo delincuencial, cuando son bandidos que portan armamento de largo alcance, que en zonas como las del nordeste y norte de Antioquia tienen incluso la capacidad de aliarse con estructuras que se autodenominan insurgentes o guerrilleras. Entonces, le definimos muy bien al presidente Abelardo esos 19 objetivos de alto valor, como también le pedimos bombardeo a las estructuras de Calarcá. Hace 15 días celebramos que, por primera vez desde que yo estoy en el gobierno, se registró un ataque contra la estructura del 36 de las Farc en Antioquia. Uno tiene que celebrar eso porque ya hay contundencia, se nota una disposición diferente de encarar a ese criminal alias Calarcá, que asesinó a 13 policías cuando voló el helicóptero de propiedad del Gobierno americano en Amalfi. Hay que bombardear a Calarcá, contrarrestar esas estructuras del 18 y del 36, que son secuaces de las Farc. También le pedimos, presidente, un piloto de aspersión con glifosato, utilizando drones o con otros herbicidas a través de aviones. En 2013, este departamento tenía 900 hectáreas de coca; hoy hay más de 20.000.

Y.L.: Sobre el tema de la aspersión de los cultivos de coca, el presidente Abelardo De La Espriella ha dicho que hay una sustancia distinta al glifosato que se puede utilizar con drones para fumigar estos cultivos de coca sin que la sustancia ponga en peligro a los campesinos, a las personas que están en esas zonas y que tampoco signifique una amenaza para el medioambiente. ¿Usted le pediría al presidente que Antioquia sea el departamento piloto para aprobar ese herbicida?

A.R.: Lo hemos pedido al Gobierno anterior y se lo pedimos también al presidente Abelardo y estamos dispuestos a aportar recursos para que eso pueda tomar lugar, porque los bandidos crecieron muchísimo en Antioquia por cuenta del narcotráfico y la minería ilegal que les puede dejar a los criminales en el departamento más de 5.000 millones de dólares al año; eso es más grande que el valor de toda la cosecha cafetera en el país. Las Farc crecieron con Petro un 70 por ciento en Antioquia, el Clan del Golfo un 60 por ciento; entonces, si usted no empieza a estrangular las rentas criminales, estos grupos van a tener mucho aire para crecer.

Gobernador Andrés Julián Rendón y el presidente Abelardo De La Espriella. Foto: SEMANA

Y.L.: Es decir, adiós a la paz total y adiós a cualquier escenario de negociación…

A.R.: La única forma de diálogo que debe existir con los grupos criminales, como lo dijo un expresidente, es en un despacho judicial. La paz no se logra contemporizando con los criminales; la paz se impone con seguridad, con justicia y también con oportunidades sociales. Hay que tener claro que la paz no se negocia, no se conquista arrodillando a todas las instituciones ante quien diga que tiene un proyecto muy bonito y que es un rebelde y que está por una causa social.

Y.L.: ¿Qué le dice usted hoy a Calarcá?

A.R.: Que se desmovilice o que espere toda la contundencia de un presidente que sí tiene la disposición de combatirlo, porque es que alias Calarcá le tenía la cola pisada a Petro, porque ¿cómo más explica usted que un bandido que había sido capturado en julio de 2024 por el Ejército, en este departamento, haya quedado en libertad de inmediato y saquen del Ejército al comandante de la Séptima División de entonces? Lo sacaron por haber hecho el operativo. Nunca se vio una disposición o una orden directa de enfrentar a este criminal.

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Y.L.: Y cuando dice que Calarcá le tenía pisada la cola a Petro, ¿a qué se refiere?

A.R.: Pues es muy bueno que ustedes, que son tan acuciosos para investigar, lo estudien y ojalá lo revelen a la opinión pública, porque qué más puede pensar uno cuando un presidente no tocaba a Calarcá, a pesar del daño que hacía. Le cuento una cosa: en la Fiscalía hay muy buena información del porqué yo digo que Calarcá le tenía la cola pisada a Petro.

Y.L.: ¿Qué información hay?

A.R.: Yo sé que hay muy buena información porque sé que el día que lo capturaron se le recogió todo tipo de información que está en manos de las autoridades y que sé que es información muy importante. Deben revisar bien y con eso basta para que este criminal purgue no solo muchos años en la cárcel, sino para que entendamos por qué el Gobierno anterior no lo tocaba.

Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

Y.L.: ¿En ese material hay información que podría comprometer gravemente al Gobierno de Gustavo Petro?

A.R.: Es lo que yo he podido conocer sin ninguna profundidad, pero lo que me han mencionado es que existen allí indicios de por qué nosotros hemos dicho que este bandido le tenía la cola pisada a Petro.

Y.L.: Bueno, hablemos de los recursos con los que cuentan los departamentos en el país. ¿Se acuerda del famoso referendo de autonomía fiscal? Al final no quedó en nada y ahora hay una nueva propuesta de diputados de todo el país que, a través de un acto legislativo, podrían acabar con el llamado sistema general de participaciones y crear un nuevo sistema general para que los departamentos tengan más autonomía fiscal. ¿Quiénes son estos diputados? ¿Cuándo radicarían este proyecto en el Congreso? ¿Y qué es lo que se busca?

A.R.: Esto es una causa que es tan antigua en Colombia como la república misma, porque nosotros nunca hemos dejado de discutir si autonomía o centralismo, y eso ha sido una discusión muy mediada por el temor a la segregación y a que Colombia se divida. Yo le he dicho al presidente Abelardo: “Presidente, usted genuinamente expresa un amor por las regiones, pero hay que revertir el legado de su paisano”. Y la descentralización, por supuesto, se construye despachando desde los distintos rincones del país, pero a eso hay que ponerle dientes, y aquí le hemos dicho nosotros cuál es una forma para ponerle dientes. Hemos acompañado una iniciativa de los diputados que definen como fuente de la autonomía regional la propiedad y la titularidad del impuesto de renta, y por el lado de gasto, hemos dicho que acabemos con el Sistema General de Participaciones que existe a nivel nacional. Los impuestos existen para equiparar las condiciones entre las personas o las regiones; la nación no ha sabido hacer eso.

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Y.L.: ¿Y cuándo radican el proyecto de los diputados? ¿Es un acto legislativo?

A.R.: Ya pidieron permiso a la Registraduría para recoger firmas a los 400 diputados de Colombia. Ese proyecto de acto legislativo modifica cuatro artículos de la Constitución. Es un proyecto muy bonito, tiene un impacto fiscal que no supera el medio punto del PIB, pero las regiones ganan más de 30 billones de pesos para hacer mejor la tarea social, la tarea de equiparar las condiciones entre la gente y nivelar este territorio.

Y.L.: ¿Y cree que el Gobierno de Abelardo De La Espriella no objetará este proyecto en el Congreso por impacto fiscal? ¿Cree que tendría el respaldo del Gobierno?

A.R.: Yo me apego a lo que ha dicho el vicepresidente. Él ha dicho que la mejor forma de resolver el problema fiscal que heredamos es profundizando la descentralización y la autonomía.

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Y.L.: Es decir, espera que sí, que lo apoyen...

A.R.: Espero que sí y porque le creo al presidente cuando dice que él es un hombre de las regiones y que quiere trabajar por las regiones, y eso, pues, cobra una acción inmediata hoy día, como es despachar desde distintas latitudes.

Y.L.: Al igual que los demás gobernadores y alcaldes, le resta a usted más o menos un año y medio de mandato al frente de Antioquia. ¿Siente que ha hecho todo lo que se propuso?

A.R.: La verdad, una de las cosas que a mí me queda como lección y creo que puede ser un buen referente para quienes me sucedan, aun para gobernantes de otras latitudes, es trabajar con lo que se tiene. Si yo me hubiese puesto a esperar a que se acabara el Gobierno de Petro, no hubiésemos podido finiquitar el túnel del Toyo, no hubiésemos podido tener a punto la licitación para la rehabilitación del ferrocarril, no hubiésemos destinado el impuesto vehicular para combatir el hambre y sacar de esa situación a más de 500.000 paisanos nuestros, no hubiésemos hecho muchas cosas que son una realidad. Quedan muchas cosas pendientes, pero haberse atrevido a hacerlo, sabiendo que no contamos con el Gobierno nacional, nos dejó un aprendizaje y es que nosotros somos capaces también de avanzar por cuenta propia cuando encontramos un Gobierno adverso. Ahora, el presidente Abelardo y su Gobierno, que tienen toda la buena disposición, seguramente nos van a ayudar a hacer más fácil el trámite de unos pendientes que tenemos.

Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

Y.L.: Gobernador, ¿cuál ha sido ese momento más feliz para usted en este periodo? ¿Cuál ha sido ese momento que a usted más lo ha dejado satisfecho?

A.R.: De las cosas que más felicidad me ha reportado es ver cómo la destinación del impuesto vehicular para la lucha contra el hambre ha ganado, ha cumplido con el cometido. Soy economista de formación y a los economistas nos enseñan a no querer darle una destinación específica a un impuesto, pero yo también soy un hombre muy práctico. Cuando usted conecta el pago de un tributo con una causa específica, la gente paga oportunamente, paga de más, se pone al día; por eso es tan importante el mecanismo de obras por impuestos, porque el contribuyente visualiza hacia dónde va el fruto de su esfuerzo.

Y.L.: ¿Y la mayor frustración cuál es?

A.R.: A mí me frustran mucho los temas de la seguridad; esa es mi angustia.

Y.L.: Una fuente de inteligencia militar decía que el número de hombres en los grupos criminales en Colombia ha crecido y tienen más personas que cuando asumió Álvaro Uribe la primera presidencia, en 2002…

A.R.: Claro, y con un agravante: en ese entonces eran unos ejércitos irregulares, pero peleaban; hoy ya lo que hacen es utilizar la tecnología. Cuando les sirve mimetizarse en la población civil, lo hacen; si les sirve disfrazarse de miembros de la Junta de Acción Comunal, lo hacen; es muy difícil. Y desmantelaron la inteligencia, entonces lo más crítico hoy es la seguridad y, si el presidente Abelardo termina este mandato reconstruyendo el país y resolviendo lo de la seguridad, tenemos que darnos por bien servidos porque son las dos urgencias más grandes que tiene Colombia.

Y.L.: ¿Qué cree que va a pasar en Colombia en los próximos cuatro años?

A.R.: Soy muy malo para esas anticipaciones; le cuento lo que yo quisiera que pasara: quisiera que se reconstruyeran las regiones afectadas por el terremoto, recuperar la seguridad. En Colombia y en Antioquia, si usted le da seguridad a la gente, le da provisiones de bienes públicos básicos, la gente se va solita, no necesitan ni de empleo militante, no necesitan ni de transferencias, ni de tantas cosas que el Gobierno anterior se preocupó tanto en promulgar para crear adeptos. Lo que necesita es que la dejen trabajar, tener la tranquilidad y las condiciones mínimas para poder trabajar.

Y.L.: ¿A usted le gustaría ser presidente de Colombia?

A.R.: Cuando yo fui alcalde de Rionegro, lo fui después de intentarlo tres veces. Yo pienso que mucha gente, cuando está en una posición de servicio que le da Dios y la vida, no se ha posesionado en el cargo al que le dieron la oportunidad de servir y ya está pensando en el siguiente, y eso desvía el propósito, desconcentra a la gente para la labor que le encomendaron. Claro, ¿quién no quisiera servirle a Colombia desde cualquier latitud?, pero estoy muy concentrado en lo de ahora; además, como soy un antioqueño, el más montañero, de verdad a veces pienso que soy un antioqueño de esos, como dirían las mamás de la antigua, que creo que la máxima graduación de los políticos antioqueños para la mayoría, y yo quepo ahí, está en la gobernación. Entonces, si yo el día de mañana me muero, seré muy feliz, estaré muy agradecido con mis paisanos y con la vida.

Y.L.: Ese mensaje es para los antioqueños, pero a quienes lo leen desde otras regiones, ¿qué les dice?

A.R.: Voy a estar donde me necesiten y donde pueda servir. Pienso que la satisfacción más grande de un ser humano es ser útil, sentirse útil. Un jefe que yo quiero mucho me decía alguna vez: “La mejor política es hacer las cosas bien”. Quiero terminar aquí, terminar de hacerlo bien y, si eso me acredita para cualquier otra cosa, pues ya mi Dios proveerá; miraremos en qué podemos servir, dónde podemos ser útiles, pero sin ninguna fijación y sin desconcentrarnos en esta etapa final del gobierno.