Del Iván Cepeda tranquilo, ponderado, que esquivó las polémicas y hasta le pidió a Paloma Valencia, su entonces contendora política, no caer en los cuestionamientos públicos en el Congreso porque, según él, no era el recinto para hacer campaña política, queda poco.

Iván Cepeda no tiene evidencia de irregularidades en elecciones, pero no reconoce preconteo

Apenas Abelardo de la Espriella le ganó la primera vuelta por más de 700.000 votos este domingo 31 de mayo, el político de izquierda sufrió una metamorfosis extraña: abandonó la hoja que siempre leyó durante su campaña presidencial, pasó a la improvisación y lució desatado.

En menos de 48 horas, Cepeda ha tomado cuatro decisiones que hacen pensar a sus opositores que cayó en el desespero y en el afán de consolidarse pronto como ganador de la segunda vuelta presidencial.

Al fin y al cabo, entre los planes de la izquierda no estaba el exitoso resultado en las urnas de De la Espriella. Al contrario, según Gustavo Bolívar, “hubo un exceso de confianza”.

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La primera decisión

La primera manifestación de Cepeda en la que mostró desespero fue su discurso. Subió el tono de la voz y acudió a los descalificativos para atacar al candidato y abogado penalista.

“¿Quién es De la Espriella?”, preguntó en el primer discurso. “Abogado de los paramilitares en San José de Ralito, padre notario que legalizó bienes de Salvatore Mancuso, abogado de narcotraficantes y estafadores. Es un estafador de estafadores. El señor de la Espriella representa el fascismo mafioso, que lo sepan claramente”, explicó.

Su tono de voz reflejaba rabia por la pérdida en las urnas y anticipó lo que serán 21 días de una campaña presidencial agitada y marcada por la violencia verbal.

Abelardo de la Espriella en Barranquilla el 31 de mayo de 2026. Foto: SEMANA

La segunda decisión

Cepeda acudió a la misma estrategia de Gustavo Petro: desconocer los resultados electorales y pedir una auditoría a la campaña de Abelardo de la Espriella.

Este lunes, 1 de junio, Cepeda les bajó el tono a las denuncias de Petro e informó que su equipo no tiene evidencia de irregularidades en el marco de la elección presidencial.

“Nuestro dispositivo de control de resultados ha estado trabajando intensamente esta noche. Hemos procedido a hacer las verificaciones necesarias. Hasta ahora, no hemos encontrado evidencia sobre hechos de una profundidad que merezca un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades”, aclaró Cepeda.

El tono moderado que esperaban varios de sus seguidores quedó atrás. Cepeda no acudió a la estrategia de Petro, en 2022, cuando le ganó a Rodolfo Hernández, quien tendió puentes a todos los sectores políticos del país.

Presidente Gustavo Petro, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Foto: Foto 1: Presidencia / Foto 2: Semana / Foto 3: Semana

La tercera decisión

Como si fuera poco, madrugó este lunes a emplazar a Abelardo de la Espriella a un debate público, cuando lo esquivó durante la primera vuelta presidencial.

A juicio de varios políticos cercanos al líder de la izquierda, el senador del Pacto Histórico se dio cuenta tarde de que no asistir a debates ni conceder entrevistas a los medios de comunicación lo alejaron de un foco importante de la opinión pública que De la Espriella capitalizó.

“Anuncio a la opinión pública que emplazo a debate político y electoral al candidato Abelardo de la Espriella. Las condiciones para efectuarlo serán acordadas por las personas que he designado para ese fin, y cuyo nombre daré a conocer”, escribió Cepeda.

¿Por qué el candidato de izquierda no dejó pasar un día, después de la primera vuelta para proponer un debate? ¿Cuál es el afán de acudir a un debate cuando él se opuso a ellos en la primera vuelta?, fueron algunas de las preguntas que quedaron en el ambiente.

La cuarta decisión

Iván Cepeda, candidato presidencial, el primero de junio de 2026, en Bogotá. Y, a la derecha, la camiseta de la Selección Colombia Foto: Fotos de AFP y SEMANA, respectivamente

La propuesta del debate no se había madurado y Cepeda aprovechó su red social X para buscar que los abelardistas no lucieran la camiseta de la Selección Colombia para hacerle campaña al Tigre, una propuesta que, a juicio de varios abogados, raya en la inconstitucionalidad y la libertad de expresión.

“¿Por qué se está usando la camiseta de la Selección Colombia para fines electorales?”, preguntó Cepeda a la Federación Nacional de Fútbol.

“Como se pudo constatar ayer, durante la jornada electoral, el candidato Abelardo de la Espriella y muchos de sus seguidores utilizaron la camiseta de la Selección Colombia como prenda distintiva de su campaña electoral. La Selección Colombia es de todos los colombianos”, afirmó.

La Federación Colombiana de Fútbol respondió a Cepeda a través de un comunicado de prensa: “La FCF aclara igualmente que el uso de imágenes y referencias de la Selección Colombia por parte de los medios de comunicación es plenamente válido y permitido cuando corresponde a contenidos editoriales, periodísticos e informativos propios del ejercicio legítimo de la labor de prensa. No obstante, cualquier utilización con fines comerciales, promocionales o publicitarios deberá contar con la autorización expresa de la Federación Colombiana de Fútbol y de los titulares de derechos correspondientes”.

Lo paradójico es que en redes sociales circulan imágenes de Gustavo Petro, María José Pizarro, Camilo Romero, entre otros políticos de izquierda, haciendo proselitismo con la camiseta de la Selección Colombia.

En ese orden de ideas, las primeras decisiones de Cepeda parecen tomadas con afán, entre el calor y el temor de su suerte política en 20 días.