El aterrizaje del excontralor general Carlos Felipe Córdoba al ramillete de precandidatos a la Presidencia del Partido Conservador tiene a esa colectividad dividida sobre las implicaciones de su llegada a la contienda interna.
Hay quienes relacionan a Córdoba con el presidente Gustavo Petro y el respaldo que recibió de los congresistas conservadores más cercanos al Gobierno nacional hace que los más godos le vinculen con el petrismo que años atrás se tomó la colectividad.
La más férrea oposición a su participación en el proceso electoral la ha liderado el senador y precandidato Efraín Cepeda, quien alega que Córdoba no pertenece a la base política del partido.
No obstante, el excontralor defiende que sí ha hecho parte de ese sector que está en la búsqueda de un candidato que les represente en la consulta presidencial de la derecha, que se desarrollaría en marzo de 2026.
Su as bajo la manga para confirmarle a los críticos que sí es un conservador es una vieja carta que le envió el mismo Cepeda en junio de 2024, cuando él ejercía como presidente del partido, en la que lo invitó a un encuentro ideológico y programático que se desarrollaría en Cartagena.
“Esperamos contar con su asistencia y con el compromiso de siempre con nuestra colectividad”, le escribió al final de la invitación Cepeda, quien para entonces se alistaba para dejar la presidencia del conservatismo para asumir la Presidencia del Congreso de la República.
La llegada de Felipe Córdoba se confirmaría este lunes primero de diciembre, a las 11:00 de la mañana, cuando acudirá a las directivas del partido para inscribirse como precandidato. Los conservadores aún no han definido el mecanismo bajo el cual elegirán a su candidato único para 2026.
El catálogo de aspirantes está conformado por la representante Juana Carolina Lodoño, el coronel retirado Carlos Alberto Velásquez, el exministro Coronel Carlos Alberto Velásquez y Cepeda. Quien sea el elegido de ese grupo iría a una consulta de marzo.
La propuesta que más suena entre los militantes es desarrollar una Convención Nacional Conservadora en enero para elegir quién de ellos será el candidato. No obstante, una veintena de congresistas están promoviendo una carta en la que le piden al Directorio Nacional que la definición se haga a dedo a favor de Córdoba.
Si no se hace una convención, el partido también podría inclinarse por una encuesta o por dejarle esa decisión únicamente a quienes integran el Directorio.