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| 12/7/2018 9:35:00 PM

Una película recreará la historia de Gabo y la maestra que lo inspiró a escribir

Pocas mujeres fueron tan importantes para el nobel como Rosa Fergusson, quien le alimentó su pasión por la literatura. Tanto, que alguna vez dijo que ‘la primera vez que sintió algo parecido al amor fue por ella’.

El libro La maestra y el nobel, sobre Gabriel García Márquez y su maestra Rosa Fergusson llegará al cine Rosa Helena Fergusson, la maestra de escuela de Gabo, quien aparece en una foto familiar cuando tenía 8 años.

Cuando Gabriel García Márquez ganó en 1982 el Premio Nobel de Literatura, le dedicó el triunfo a su maestra de escuela, quien le había “enseñado a amar la literatura”. Hablaba de Rosa Fergusson, la profesora de primaria de la escuela María Montessori, de Aracataca, donde aprendió a leer y a escribir. En muchas otras ocasiones el escritor la mencionó y hasta surgieron rumores de que tenían un pasado amoroso. Este y otros detalles de la vida de Fergusson harán parte de una película basada en el libro La maestra y el nobel (2015), de la periodista Beatriz Parga.

La historia del libro comenzó cuando García Márquez llamó a Parga y le sugirió entrevistar a su maestra de escuela, que por esos días, en 1982, estaba en Miami. El escritor le decía que era un personaje extraordinario y quería que sus lectores supieran de ella. No era la primera vez que la periodista lo oía hablar de Fergusson. En El olor de la guayaba, por ejemplo, Gabo le contó a Plinio Apuleyo Mendoza: “A mí me enseñó a leer una maestra muy bella, muy graciosa, muy inteligente, que me inculcó el gusto de ir a la escuela solo por verla”.

Los dos, desde jóvenes, mantuvieron una amistad por correspondencia. En esa carta, de 1982, él la invita a México, cinco meses antes de que recibir  el  Nobel de Literatura.

Parga aceptó y se vio varias veces con la maestra. De esos encuentros resultaron algunos artículos y un montón de material de archivo proveniente de una mujer que tenía en su cabeza el universo que influyó al escritor. Luego de que ganó el Nobel, muchos buscaron a Fergusson, pero ella siempre dijo que, si perdía la privacidad, lo perdía todo. Así que solo se confesó con la periodista.

Parga cuenta que Fergusson nació en Riohacha y se fue a Aracataca con su familia. Desde que llegó se hizo amiga de Luisa Santiaga Márquez y, cuando nació Gabriel, el primero de 11 hermanos, fue a conocerlo. La profesora y sus dos hermanas eran reconocidas por su belleza. De hecho, ella ganó dos veces el reinado del carnaval de Aracataca.

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Luego, la “más bella de Aracataca” persiguió su mayor sueño y entró a dictar clases a la única escuela del pueblo. Tenía unos 22 años y Gabriel, 5. En su salón, los estudiantes imaginaban que volaban sobre árboles inusuales, vivían en mundos fantásticos y pensaban en los olores de las frutas y de los animales. Aunque ella debía seguir el método Montessori para enseñar a leer y escribir, enfocaba la mayoría de sus clases en desarrollar la imaginación y convencer a los alumnos de que podían lograr cualquier cosa.

Fergusson les mostró libros como Las mil y una noches. Dasso Saldívar, uno de los biógrafos de Gabo, asegura que leer esos cuentos se convirtió en uno de los hechos más trascendentales en la vida del escritor. Las historias emocionaron a los niños, especialmente al futuro nobel, y disgustaron a sus padres. La maestra le contó a Parga que muchas veces se quejaron de ese método “poco efectivo”.

Rosa Fergusson murió en 2005. En 1984, la profesora y Gabo se encontraron en un festival vallenato y él le pidió que le contara todo sobre Aracataca y su infancia. 

Aun así, ella continuó e inspiró al escritor y a otros alumnos que llegaron a ser profesionales. Él decía que por ella sintió por primera vez algo parecido al amor. Y Parga dice que descubrió que la profesora también se había enamorado platónicamente de Gabo, “con un amor intelectual y no físico”.

Una vez, caminando por Aracataca, Fergusson le preguntó a García Márquez qué quería ser cuando grande. “Mi abuelo dice que a lo mejor escritor”, le respondió él. “¿Entonces vas a ser famoso y te vas a olvidar de mí?”, dijo ella. “Yo nunca la voy a olvidar”, respondió el estudiante. A pesar de esa conexión, tuvieron que separarse en 1936: el abuelo de García Márquez falleció y la familia se trasladó a Sincelejo; ella se fue a Bogotá. Sin embargo, la maestra le escribía y eventualmente empezaron una amistad a distancia.

Gabo siempre conservó la amistad de fergusson como una manera de volver a la infancia y a la casa en la que creció

Hacia 1984, según cuenta Parga, se encontraron por sorpresa en un festival vallenato. Ese día, García Márquez le pidió que le contara todo sobre Aracataca, la escuela y su niñez, pues quería escribir una autobiografía. Aunque nunca lo hizo, siempre conservó la amistad de Fergusson como una manera de volver a la infancia y a la casa en la que creció.

El libro que al final escribió Parga, un par de años después de la muerte de Rosa Fergusson, se centra en la maestra porque sin ella Gabo no habría sido lo que fue. La maestra y el nobel, publicado en 2015, se enfoca en esta amistad, trata la niñez de García Márquez, y llega hasta 1984, cuando se encuentran por última vez.

Niels Juul está en Colombia buscando locaciones para rodar la película ‘La maestra y el nobel’, que empezaría el próximo año. Será una adaptación  del libro homónimo de la periodista Beatriz Parga, amiga de Gabo.

El libro cuenta su vida desde los ojos de una mujer que vivió junto a él todo lo que luego inspiró el universo del realismo mágico. Por ejemplo, tiene anécdotas sobre personas cataqueñas que, según Fergusson, inspiraron personajes del nobel como el electricista del pueblo que dio origen a Mauricio Babilonia, el encantador y trágico personaje de Cien años de soledad.

Ese universo del escritor y la fascinación por Rosa Fergusson despertaron mucho interés en el productor ejecutivo Niels Juul, un danés que ha trabajado con directores como Martin Scorsese y Michael Mann. El productor habló con Rodrigo, el hijo de García Márquez, antes de decidirse por el proyecto. Su respuesta fue “no nos gusta la censura”. Y ahí comenzó oficialmente la película.

Juul dijo que el filme mostrará el lado humano del escritor, pero que la maestra lo protagonizará realmente. Aunque el productor estuvo en Colombia para revisar locaciones, aún hay muchos detalles inciertos, como el director, el elenco o el idioma de la película. Para Juul sería ideal que hubiera talento colombiano y que los personajes hablaran en español. Sin embargo, el productor busca un gran presupuesto y los actores principales, incluso el que interprete al nobel, serían extranjeros. El rodaje de La maestra y el nobel comenzaría a finales del año próximo entre Aracataca, Bogotá, México y Estocolmo. 

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