El comportamiento de la economía al inicio del año ha dado muestras de debilitamiento y, al parecer, ya no es suficiente con los motores que la venían impulsando.
Según el Dane, el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) creció 1,5 % anual en enero (1,4 % desestacionalizado), por debajo del umbral del 2 % por primera vez desde febrero de 2025, con una contracción mensual del 0,1 %.
El resultado estuvo impulsado exclusivamente por el sector terciario, relacionado con los servicios (2,7 %), mientras que las actividades primarias —compuestas por el sector agropecuario y los sectores de minería e hidrocarburos— y secundarias —que incluyen la industria manufacturera y la construcción— registraron caídas, evidenciando una pérdida de dinamismo en la producción, señala un informe de Corficolombiana, que advierte que la economía perdió impulso y completa cuatro meses consecutivos de desaceleración.

En particular, la debilidad se concentró en minería e industria, esta última afectada por menores niveles de producción y ventas, en un entorno de alta incertidumbre, mayores costos y presiones inflacionarias que continúan afectando la demanda.
El comportamiento del ISE en enero estuvo por debajo de las expectativas de algunos analistas, como Bancolombia, que lo había ubicado en el 3,2 %. Esta entidad financiera advierte en un informe que el ritmo anual es el más bajo de los últimos 13 meses.
Frente a las actividades primarias, Bancolombia asegura que, en el agregado, retrocedieron 2,4 % anual en la serie original —la mayor caída desde mayo de 2025—, debido al débil desempeño de la minería y a la elevada base de comparación del café frente al dinamismo observado en el primer trimestre del año pasado.

En su informe, agrega que en las actividades secundarias se evidenció un deterioro anual del 1,0 %, junto con un leve avance mensual en la serie desestacionalizada. En la serie original, la manufactura creció, mientras que la construcción volvió a retroceder por edificaciones, mientras que las obras civiles volvieron a crecer. Asimismo, advierte que las actividades terciarias siguen explicando la totalidad del crecimiento, con un avance anual del 2,7 % y aumentos en seis de los siete macrosectores. Destacan la administración pública y recreación, servicios públicos, comercio, transporte, alojamiento y comidas, con variaciones superiores al 2,5 %.

En servicios, Bancolombia afirma que 13 de 18 sectores registraron crecimientos anuales en sus ingresos nominales, mientras que las actividades de edición, centros de llamada (call center), almacenamiento y transporte presentaron el mayor deterioro.
Para la Andi, el resultado del ISE de enero evidencia una desaceleración, puesto que el crecimiento de la actividad económica ha registrado un menor ritmo en el último semestre. Adicionalmente, el dato de enero de 2026 es inferior al promedio histórico de crecimiento (3,5 %).
Al analizar por actividades, se observa que las primarias y las secundarias registraron tasas negativas de -2,4 % y -1,0 %, respectivamente, en el primer mes del año.
“Este comportamiento se viene observando desde finales del año pasado, en donde las actividades primarias acumulan cuatro meses con caídas y el sector secundario registra tres meses consecutivos de disminuciones en su actividad”, agrega el gremio.
En la industria manufacturera, Bancolombia destaca la mejora en la fabricación de otros tipos de equipo de transporte, así como el dinamismo en el mercado de motocicletas ante mayor demanda interna y externa, y en la confección de prendas de vestir, por el abastecimiento de inventarios en ciudades intermedias. Sin embargo, 22 sectores retrocedieron (-2,9 puntos porcentuales), y la elaboración de bebidas fue el más afectado por un menor dinamismo de la demanda interna.

Por otro lado, se observa que las actividades terciarias impulsaron el crecimiento en enero, al registrar una variación del 2,7 %. Dentro de estas, se destacó que el sector de administración pública, salud y actividades recreativas presentó el mayor dinamismo, con un crecimiento del 4,5 %, seguido de tasas positivas en los sectores de suministro de electricidad, gas y agua (3,1 %) y comercio, transporte y alojamiento (2,6 %).
“La economía presenta un debilitamiento estructural, donde nuevamente aparece el gasto público como el de mayor crecimiento, jalonando la actividad económica, y las principales actividades productivas como minería, hidrocarburos, industria y construcción muestran un grave deterioro. El desafío de este año es recuperar el dinamismo de los sectores productivos”, aseguró Bruce Mac Master, presidente de la Andi.

Por su parte, María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, señala que “Colombia se enfría y la economía se resiente”. Agrega que, cuando cae la base productiva y se desaceleran los servicios, “no hablamos de una pausa: hablamos de un país que pierde dinamismo en un momento especialmente complejo. El país necesita señales claras para invertir, producir y recuperar confianza”, advierte la dirigente gremial.
Bancolombia ajustó su proyección de crecimiento del PIB para 2026 a la baja, desde el 3,2 % inicialmente estimado hasta el 2,9 %.
