El panorama de Ecopetrol se vuelve cada vez más complicado, no solo en materia financiera, sino también en temas de gobierno corporativo y reputación de la dirección. Esto ocurre luego de que la Fiscalía General de la Nación iniciara una investigación contra Ricardo Roa Barragán, presidente de la petrolera, por actuaciones que habrían sido irregulares mientras se desempeñó como gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro.
La junta directiva de la empresa ha tenido varias reuniones, pero en todas ha decidido que no es una opción que el directivo se vaya. De hecho, hace unas horas se reunió de nuevo, pero no se llegó a una decisión clara sobre el tema.


Sin embargo, las opiniones dentro de la compañía continúan y, hace unos días, se conoció la postura de la Unión Sindical Obrera (USO), sindicato que reúne a la mayoría de los trabajadores de Ecopetrol y que tiene mucha influencia en la empresa.
Martín Ravelo, presidente del sindicato, dijo en La República que la organización pidió que se concrete la salida de Roa. Si no se realiza, la movilización o huelga sería una opción si no se responde al pliego de peticiones.
En este caso, se puede decir que un tercio de los empleados de la empresa podría estar involucrado, ya que de los casi 90.000 trabajadores de Ecopetrol, alrededor de 25.000 están en la USO.
“Si no se atienden nuestras propuestas, podríamos convocarla a nivel nacional”, detalló Ravelo.

La Fiscalía General de la Nación imputó al presidente de la empresa el pasado 11 de marzo por el delito de tráfico de influencias, luego de que encontraran irregularidades en la compra del apartamento 901 en el norte de Bogotá.


