entrevista

Las alarmantes cifras de accidentalidad de motos en Colombia

El presidente de Fasecolda, Miguel Gómez Martínez, dice que las vías del país son un problema de salud pública al que no se le está prestando atención. En enero de este año, 314 motociclistas murieron.


SEMANA: ¿Cuál es el panorama en Colombia sobre la accidentalidad de las motos?

Miguel Gómez: El tema es muy complejo. Yo no dudaría en calificar lo que está sucediendo como una tragedia silenciosa, porque, a pesar de que todos los que circulamos por las vías de Colombia nos damos cuenta de la accidentalidad y especialmente la de los motociclistas, la realidad es que estamos haciendo muy poco y las cifras son aterradoras. El año pasado hubo 7.270 personas que murieron en accidentes de tránsito; de esos, 4.000 eran motociclistas. Hubo más de 700.000 heridos en las calles y carreteras de Colombia, la mayoría de ellos, motociclistas.

SEMANA: Hay una cifra más alarmante y es que en enero 314 personas perdieron la vida en motocicletas…

M.G.: Es así, son las últimas cifras que tenemos disponibles. Del total de 571 colombianos que murieron en accidentes de tránsito, 314 eran motociclistas.

SEMANA: Estamos hablando a nivel nacional…

M.G.: Sí, es como si tuviéramos una guerra, de esa proporción es el problema. Hoy en día, tenemos 16 millones de vehículos en Colombia; de esos, 10 millones son motocicletas y, claro, la moto es un medio de transporte, un medio de trabajo y tiene una enorme cantidad de ventajas. Además, un vehículo que en nuestro país es muy barato, pero en todas partes del mundo son peligrosas. En Colombia los pavimentos son malos, las vías no están finalizadas, hay problemas de iluminación, hay todo tipo de obstáculos imprevistos, y todo eso es muchísimo más grave cuando uno está en motocicleta. En los últimos años, la seguridad de los automóviles que circulan en Colombia ha mejorado muchísimo, pero las motocicletas no cumplen con las normas mínimas de seguridad a nivel internacional.

SEMANA: La gente cree que andar en moto es echar para adelante y listo…

M.G.: Eso es gravísimo. Conducir cualquier tipo de vehículo requiere responsabilidad y precaución, pero muchísimo más si se trata de una moto, entonces, lo que hay que mirar es que el problema es integral. Una mala política de transporte público ha hecho que la gente busque otras alternativas. La gente compra motos porque le resulta más barato, se mueve más rápido y porque le da una cierta libertad y comodidad. Muy poca gente va a una escuela para aprender a manejar, y, adicionalmente, las motos que se están vendiendo, en su inmensa mayoría, no reúnen los requisitos técnicos básicos para circular en cualquier país desarrollado del mundo. Muchos de los cascos que se utilizan en Colombia no están certificados. Es gente que no tiene pericia en el manejo de un vehículo, que rueda por unas vías que no son particularmente seguras y que, adicionalmente, manejan vehículos que no pasarían ningún examen de seguridad, por ejemplo, en la Unión Europea o en Estados Unidos.

SEMANA: ¿Hay un rango de edades en las que más se presentan accidentes?

M.G.: Sí, personas de 35 años son las que recurren a las motocicletas, una altísima proporción de hombres, a pesar de que las mujeres están empezando a utilizar también las motocicletas. Su participación es menor y son mucho menos irresponsables en el uso de las motocicletas. Hay mucha gente que cree que el Código de Tránsito no opera para las motos, que pueden andar por los andenes, meterse en contravía. Para muchos de los motociclistas, las normas de tránsito son simbólicas y, obviamente, esa es la accidentalidad que se refleja. De cada 100 accidentes que hay en Colombia, en 87 hay vinculada una moto. Adicionalmente, son los grandes evasores del Soat, el seguro que los protege en caso de que haya un accidente. Cerca del 80 por ciento de las motos que circulan en nuestro país no tienen Soat y son las mayores causantes de siniestros viales.

SEMANA: Y hablando de cifras, ¿cuáles son los costos para el sistema?

M.G.: Con cargo al Soat, las víctimas de accidentes de tránsito le cuestan a la Nación cada año 1,9 billones de pesos, que es una cifra colosal. El problema de accidentalidad en las vías del país es de salud pública y es tan grave como el cáncer o como las enfermedades cardiovasculares; es una de las grandes causas de fallecimiento de los colombianos. Esto se podría reducir si hacemos una política integral en la que mejoremos la calidad de los vehículos y específicamente de las motos, mejoremos la calidad de las calles, de nuestros pavimentos, que no haya huecos, que no haya alcantarillas sin tapa, todo eso naturalmente son causas de accidentalidad, que en el caso de las motos son mortales. Un hueco de una alcantarilla destapada en un automóvil le da a uno muchísima rabia cuando se le daña el rin, pero no le pasa nada, usted va en una moto y de pronto se mata. Aquí estamos hablando de una tragedia nacional.