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| 7/14/1997 12:00:00 AM

UN ADULTERIO ARREPENTIDO

Daniel Ducruet publica las memorias de su infidelidad para volver a conquistar el corazón de la princesa Estefanía.'

UN ADULTERIO ARREPENTIDO UN ADULTERIO ARREPENTIDO
Después del escándalo de sus comprometedoras fotos en la piscina con una cabaretera belga, que acabaron con su matrimonio, el marido de Estefanía de Mónaco ha publicado un libro pidiéndole que lo vuelva a recibir en su hogar. A pesar de sus insistentes llamadas la princesa nunca quiso volver a hablar con él, actitud que lo obligó a plasmar sus sentimientos en este libro. En Carta a Estefanía, que se ha convertido en el best seller en Europa, el autor relata con lujo de detalles las razones que lo llevaron a los brazos de una bailarina de strip tease en las afueras de Mónaco. A pesar de que se trata, según su autor, de una explicación de su infidelidad en nombre del gran amor que aún conserva por la princesa, algunos opinan que el libro también le servirá para favorecerse económicamente de todo el incidente. El libro se originó a partir del escándalo mundial que suscitó la publicación en agosto pasado de una serie de fotografias de Ducruet desnudo con la cabaretera Fili Hauteman en escandalosas poses al borde de una piscina en una gran villa cerca del principado. Como era de esperarse, este chiste le costó a Ducruet su matrimonio, su hijos, su posición y por supuesto su fortuna. Aunque aparentemente fue un episodio doloroso para ambos, el guardaespaldas prefirió nuevamente repetir su versión de los hechos para ver si lograba volver a construir su sueño de amor. "Perdóname Estefanía si te hago daño entrando en detalles, pero es como si tuviera la necesidad de limpiarme de algo". Del famoso episodio el autor cuenta que conoció a Fili Hauteman durante un circuito de autos en Bélgica. Esta mujer se encontraba muy deprimida por una decepción amorosa y como Ducruet se ha caracterizado por su carácter bondadoso que siempre lo lleva a "defender a la viuda y al huérfano" , de inmediato se convirtió en su paño de lágrimas. Dos semanas más tarde, mientras viajaba en su auto a Niza, Fili lo llamó desconsolada y le pidió que fuera a una casa en Ville Franche, donde ella se encontraba con otros amigos. Ante la insistencia de la mujer, él acudió a consolarla. Una vez allí pensó en abandonar el lugar porque notaba en el ambiente algo sospechoso, pero no lo hizo. "No tenía la sensación de cometer una falta. Esta chica no me atraía, tenía un cuerpo bonito, por supuesto, pero no soy un animal. Además contigo estaba satisfecho", explica. En las páginas del libro, Ducruet lanza de nuevo su teoría acerca de que fue drogado con alguna sustancia en su champán, lo cual le hizo perder toda capacidad de raciocinio. Según él, después de la tercera copa "...me invadió un deseo carnal, brutal y violento que me costaba cada vez más dominar. Fue en ese momento cuando tuve unas ganas locas de poseerla". Después del episodio de la piscina se vistió y salió corriendo para su oficina, a donde llegó en muy mal estado, con fuertes mareos y casi al borde del desmayo. Una vez recuperó sus cinco sentidos tuvo que sobreponerse moralmente para regresar a casa y enfrentar la realidad. El dilema ahora era mucho más difìcil: ¿debía contarle a Estefanía o era preferible guardar silencio? La imagen de su esposa jugando alegremente con sus hijos Luis y Paulina le hizo inclinarse por la segunda alternativa. "Temblaba de pensar en tu reacción. Eres como yo, celosa y posesiva cuando amas". Si bien el efecto del champán se había esfumado y ahora se encontraba en su sano juicio, para este momento el sentimiento de culpa se había apoderado de Ducruet. "No tuve el valor de acercarme para abrazarte. Nos acostamos pero esa noche me sentí incapaz de amarte: tenía la sensación de estar contaminado". Quince días después, cuando Ducruet creía que su infidelidad era cosa del pasado, recibió una llamada que le confirmó sus sospechas de que efectivamente le habían tendido una trampa. Como ya sabía que su infidelidad iba a salir a la luz no tuvo otra opción que contarle todo a la princesa. "Te levantaste, me miraste y pude ver que las lágrimas rodaban por tus mejillas. A partir de ese día no volvió a ocurrir nada entre nosotros". En efecto, Ducruet relata que aunque continuaron viviendo bajo el mismo techo, lo hacían en habitaciones separadas. Según el guardaespaldas, la relación estaba ya totalmente rota cuando aparecieron publicadas las fotografías. Según relata Ducruet, ese día intentó suicidarse pero no lo hizo por sus dos hijos. Le pidió a Estefanía que no mirara las publicaciones con las fotografías de él y Fili en la piscina pero supo que ya las había visto por su definitivo comentario. "No volveré a soportar que me pongas las manos encima". A los pocos días ella le pidió el divorcio. Aunque el caso de la infidelidad es el motivo de su libro, Ducruet cuenta también detalles desconocidos de su romance con Estefanía y de cómo ella lo sedujo mientras trabajaba como guardaespaldas de su hermano Alberto. "Tú me observabas con mayor insistencia. Tu mirada tenía un nosequé de sinceridad y deseo. En algunos momentos me sonreías como para mandarme un mensaje ¿en qué delicioso infierno me sumías?" . En medio de un lenguaje meloso en el cual abundan los "mi vida" y "mi amor", Ducruet continúa el relato contando intimidades de la primera noche que la princesa y él pasaron juntos. Según el autor, un par de intermediarios le comunicaron que ella deseaba verlo a solas. Después de muchas dudas sobre cuál sería la actitud correcta, Ducruet decidió acudir al llamado y se dirigió a la suite privada del último piso del Hotel Loews de Mónaco. Cuando llegó, las personas que se encontraban allí se comunicaron con la princesa, quien llegó a los pocos minutos. "Te lanzaste a mis brazos con una pasión que nunca había sospechado en ti", dice. Este romance apasionado y clandestino ocurre, según él, mientras ella sostiene una relación con otro hombre, con quien en poco tiempo se va a comprometer oficialmente. Y cuando ya pensaba que esa mujer ya nunca sería suya, Ducruet supo que unas semanas más tarde Estefanía había roto su compromiso. Para la gira de promoción de su disco ella solicitó a la firma disquera que Ducruet fuera su guardaespaldas privado, lo cual les dio la oportunidad de vivir a plenitud el romance. En ese viaje los paparazzi los descubrieron y el affaire se volvió publico. Ante esta situación él decidió proponerle matrimonio. "Te llevé al cuarto de baño... te miré y sin reflexionar acerca de las palabras te pedí en matrimonio. ...Tu reacción fue inmediata: te arrojaste en mis brazos y te pusiste a llorar con lágrimas ardientes". La pareja dejó para más adelante los planes de matrimonio pero se mudaron a un apartamento. Cuando llegó el hijo de su antigua novia, simultáneamente Estefanía le contó que estaba embarazada, situación que lo volvió a sumir en un dilema. "Qué debía hacer? ¿Cómo renunciar a uno de los niños? ...No me planteaste ultimátum pero comprendí lo que debía hacer", dice Ducruet.A pesar del esfuerzo que pudo significar esta carta de arrepentimiento para Ducruet, todo indica que fue en vano pues la princesa, quien ya leyó el libro, no se le conmovió el corazón y ha vuelto a manifestar que no quiere saber nada de su ex marido.

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