Paola Turbay se ha consolidado como una de las personalidades más destacadas de la farándula colombiana, no solo por su trayectoria como actriz, sino también por su recordada participación en Miss Universo 1992, certamen en el que llevó la banda del país.
Además, se ha consolidado como una de las principales actrices del país y ha brillado en Estados Unidos por su trabajo.
Turbay estuvo en el videopodcast Sin Filtro en SEMANA, y habló de toda su vida, la televisión, el teatro, la realidad del país y sus planes para el futuro.

Reveló lo que se le saca el mal genio cuando entra a un set de grabación, algo que habitualmente pasa y que incomoda a muchos de los grandes actores de Colombia.
“A mi me saca la piedra la falta de compromiso y de preparación. Que un actor llegue sin se que sepa la letra, me parece una falta de respeto con todo el mundo, me parece una mediocridad y de ligereza”, dijo.
Paola cuenta que cuando le pasa esa situación, de inmediato lo expresa porque es una falta de respeto con todas las personas que trabajan en una producción.
“Se los hago saber de inmediato, pero por fortuna como siempre que he sido protagonista o antagonista, siento que hay un compromiso real para salir adelante. Si un protagonista da ejemplo y es líder, todo el mundo se contagia y eso intento hacer”.
Agregó: “Yo llego preparada para que todos hagamos lo mismo. A veces me ha pasado y llegan a improvisar, eso molesta mucho porque hay quienes escriben un libreto que ha sido corregido. En Estados Unidos uno no puede cambiar una palabra y si se quiere hacer toca tener la aprobación”.
La actriz asegura que en el mundo de la actuación todos los que hacen parte, deben tener una preparación mínima para que todo se pueda hacer a la perfección.
Además, habló sobre su llegada al teatro, donde se estrenó hace un tiempo en la obra Doble o Nada. Allí comparte escenario con Diego Trujillo.
“Es un proceso distinto, es una experiencia diferente pero se necesita mucha preparación. En la obra de teatro en la que estoy actualmente (Doble o nada), cada noche es una experiencia distinta. En televisión tengo varias tomas para hacerlo, en el teatro no y es más exigente, porque no hay margen de error”.
“Ha sido como aprender a montar en bicicleta a los 55 años. Es una delicia porque es totalmente novedoso, aunque tiene que ver con lo que hago y lo que ha sido gran parte de mi vida, que ha sido una gran obra de teatro“, finalizó.
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