El presidente de Colombia, Gustavo Petro, asistió este viernes, 6 de marzo, al acto fúnebre por Jesse Jackson, uno de los pilares de la lucha por los derechos civiles, fallecido a los 84 años.
En medio de su intervención, el presidente fue interrumpido en varias ocasiones una persona que le hizo saber que su tiempo en el atril había terminado.
El Presidente Petro en los actos fúnebres del Rev. Jessy Jackson en Chicago, tuvieron que pagarle el micrófono para que parara de hablar. pic.twitter.com/WlLWaBx5xY
— Federico A. Black B. (@FedericoBlackB) March 6, 2026
En el video se puede ver cómo dos oferentes se le acercaron e incluso, le tocaron la mano y el hombro para que terminara.
El presidente continuó dando su discurso pese a las señas que recibió de uno de los oferentes. El presidente siguió hablando hasta del jardín de la Casa Blanca, mientras el público se levantó y aplaudía para que cerrara su intervención.
“Yo soy como Jackson en esto de la palabra”, decía el presidente.

Petro habló en español y fue el único líder extranjero que hizo un discurso hasta ahora durante la ceremonia.
Entrelazó las historias de los afroamericanos en Estados Unidos y los afrolatinos en Colombia.
“No puede haber libertad sin diversidad humana”, afirmó Petro en su discurso.
Fue el primer orador al que le cortaron el micrófono porque el programa se prolongó demasiado.
El funeral en honor al reverendo Jesse Jackson comenzó a las 11:00 a. m. en la Casa de la Esperanza de Chicago, en el vecindario Pullman de Chicago.

Decenas de personas de todo el mundo tomaron asiento en el funeral para honrar al ícono de los derechos civiles.
Tres expresidentes de Estados Unidos atendieron la ceremonia, el expresidente Barack Obama fue acogido con entusiasmo por los dolientes.
“Yo también los quiero”, respondió sonriente, antes de homenajear a Jackson, de quien dijo que “dio un paso adelante una y otra vez” cuando fue llamado.

Los exmandatarios Barack Obama, Bill Clinton y Joe Biden debían dirigirse a cientos de personas mientras una imagen de Jackson, se proyectaba en una enorme pantalla detrás de un altar en un recinto de Chicago.
“Los inmensos dones del reverendo Jackson eran evidentes desde muy joven, aunque sus circunstancias conspiraran para intentar detenerlo”, sostuvo Obama.
“Instintivamente comprendió que el éxito individual no significaba nada a menos que todos fueran libres”, agregó.

Previo a los discursos, un coro cantó mientras los asistentes fotografiaban un gran panel con uno de los lemas del líder de los movimiento por los derechos civiles: “Keep hope alive” (mantén viva la esperanza).
