En un movimiento que reaviva el debate sobre inmigración en Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha ordenado a los Servicios de Ciudadanía e Inmigración, USCIS, retirar las ciudadanías otorgadas mediante presuntos fraude o irregularidades.
La directiva interna, revelada el 15 de diciembre de 2025, exige a las oficinas locales acelerar el proceso de revisión y emitir entre 100 y 200 casos mensuales para la posible revocación de la ciudadanía. Esta medida, enmarcada en la agenda ‘América Primero‘ de Trump, busca purgar el sistema migratorio de lo que la Casa Blanca califica como “abusos sistemáticos”. La medida acelerada solicitada por Trump llama la atención, especialmente si se tiene en cuenta que, entre 2017 y 2025, se han presentado poco más de 120 casos, según el Departamento de Justicia.


De acuerdo con lo revelado por The New York Times, Matthew J. Tragesser, portavoz del USCIS asegura que “no es ningún secreto que la guerra contra el fraude de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos incluye dar prioridad a quienes han obtenido ilegalmente la ciudadanía estadounidense, especialmente bajo el gobierno anterior. Llevaremos a cabo procedimientos de desnaturalización contra aquellas personas que mientan o tergiversen durante el proceso de naturalización. Esperamos seguir trabajando con el Departamento de Justicia para restablecer la integridad del sistema de migración estadounidense”.


¿Qué es la desnaturalización?
Este es un proceso que según la ley federal, solo se puede le puede aplicar a una persona si ha cometido fraude al solicitar la ciudadanía o en otras circunstancias específicas.
El Departamento de Justicia a acelerado el proceso en contra de miembros de bandas criminales, quienes cometieron fraude financiero, individuos relacionados con cárteles de la droga y delincuentes violentos.
Según la Oficina del Censo en la actualidad existen 26 millones de estadounidenses naturalizados en el país y solo para 2024 prestaron juramento más de 800.000 nuevos ciudadanos, la mayoría nacidos en México, India, Filipinas, República Dominicana o Vietnam, según muestran las estadísticas del USCIS.

La intensificación de la medida afectaría además aquellas personas que cometieron errores involuntarios en su documentación de ciudadanía y a seguir sembrando el miedo.

La decisión de Trump no es un anuncio aislado. Durante su primer mandato entre 2017 y 2021 el entonces presidente creó la Unidad de Denaturalización en el DHS, que identificó más de 700 casos, revocando la ciudadanía a 100 personas, según reportes anuales del DHS.
Ahora, en su regreso a la Casa Blanca desde enero de 2025, la administración ha revitalizado esa iniciativa con recursos adicionales: un presupuesto de 50 millones de dólares para 2026 y 150 auditores forenses. “Estamos limpiando la casa”, declaró Trump en un evento en Georgia el 15 de diciembre.
