En medio de las crecientes tensiones diplomáticas y comerciales entre Ecuador y Colombia, el subsecretario de Defensa Nacional de los Estados Unidos, Joseph M. Humire, realizó una visita sorpresa a Quito este domingo para fortalecer la cooperación en seguridad fronteriza y coordinar acciones conjuntas contra el crimen organizado que afecta la zona limítrofe entre ambos países.
Humire se reunió con altos mandos del Gobierno ecuatoriano, entre ellos la canciller, Gabriela Sommerfeld, y el ministro del Interior, John Reimberg, en una jornada centrada en la lucha contra el narcotráfico, la minería ilegal y otras formas de crimen organizado que operan en la frontera norte con Colombia.

Durante la visita, las autoridades ecuatorianas y el funcionario estadounidense también discutieron operativos militares y técnicos en la frontera norte, enfocados en desarticular estructuras criminales transnacionales, según trascendió tras la reunión.
Henry Delgado, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador, explicó en rueda de prensa que los encuentros con el funcionario estadounidense tienen como objetivo “orientar los esfuerzos principalmente hacia amenazas como el narcotráfico” y mejorar la seguridad en puntos críticos de la frontera.

Además, el encuentro tuvo como énfasis el “definir con precisión los puntos y centros de acopio del narcotráfico, así como las rutas de salida de la droga por el Pacífico” hacia Norteamérica y Europa.
Por su parte, John Reimberg resaltó que durante la visita se abordaron “grandes operaciones que se vienen haciendo en conjunto para atacar a estos grupos delictivos”, calificando el avance de la cooperación bilateral como “muy importante con Estados Unidos que, en muy poco tiempo, va a dar grandes frutos”.
La zona colombo-ecuatoriana, con más de 600 kilómetros de frontera terrestre, ha sido históricamente un punto crítico para las economías criminales que operan entre ambos países, incluidas disidencias de las Farc, bandas dedicadas al tráfico de drogas y redes de minería ilegal.

¿Cómo siguen las tensiones políticas y la guerra comercial con Colombia?
La visita se produce en un contexto de tensión entre Quito y Bogotá, derivado de una “guerra comercial” bilateral que comenzó cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció la imposición de un arancel del 30 % a las importaciones colombianas, alegando que el Gobierno de Colombia no está cooperando lo suficiente para enfrentar al narcotráfico y la minería ilegal en la frontera común.
En respuesta, Colombia impuso sus propios aranceles del 30 % a productos ecuatorianos, siendo lo más destacado la suspensión de la venta de energía eléctrica a Ecuador. El Gobierno colombiano describió estas medidas como proporcionales y revisables, y manifestó su apertura al diálogo para resolver el conflicto.

Ante este escenario, Ecuador aceptó una reunión con Colombia para tratar la guerra comercial, pero las agendas diplomáticas y la visita de Humire complicaron el cronograma.
La canciller Gabriela Sommerfeld declaró que Quito ha hecho contrapropuestas de fechas para la siguiente semana, manteniendo así la disposición al diálogo y subrayando que la seguridad fronteriza será un punto clave en las conversaciones.
