El prestigioso medio de comunicación The Wall Street Journal emitió un artículo en su portal de noticias en el que da cuenta del crecimiento exponencial de los grupos armados en Colombia durante el Gobierno de Gustavo Petro.
Las cifras oficiales de inteligencia revelan que las principales milicias en Colombia casi duplicaron sus filas en apenas tres años, sumando ahora 25.000 integrantes.
Dicho aumento ocurrió bajo el marco de las treguas militares ordenadas por Petro, las cuales sirvieron como una ventana de oportunidad para que estos grupos captaran nuevos miembros y reforzaran su capacidad bélica, según el medio.
Colombia’s armed groups have roughly doubled in size to 25,000 members over the past three years, a period during which President Petro called military cease-fires that allowed the militias to recruit fighters. And they’re also adept at drone warfare. https://t.co/39XOmAlwh9
— Juan Forero (@WSJForero) December 30, 2025
El Wall Street Journal pudo confirmar que los grupos armados ilegales que han surgido nuevamente en Colombia están atacando a las fuerzas de seguridad con “drones cargados de explosivos”, en ataques que están en aumento en diferentes zonas del país.
El medio consultó al mayor general Juan Carlos Correa, quien figura entre los altos mandos militares designados para desarrollar estrategias que permitan neutralizar las ofensivas ejecutadas con drones.
“Cuando comenzaron los ataques con drones, el impacto fue bastante severo: la aparición repentina de una capacidad que, francamente, no estaba en nuestro radar”, dijo Correa.

Según el informe, aunque la atención global se concentra en el uso de drones en el conflicto ucraniano, los carteles colombianos han adoptado discretamente esta tecnología.
Gracias a su gran poder adquisitivo, estas organizaciones criminales integran aeronaves no tripuladas para enfrentar a unas fuerzas de seguridad ya superadas en capacidad.

Esta innovación tecnológica no solo robustece su ventaja táctica, sino que complica significativamente la interrupción del tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, permitiendo que estos grupos operen con mayor impunidad frente a la vigilancia estatal.
La presión del presidente Donald Trump sobre Maduro y el régimen venezolano ha hecho que también se ponga en la lupa sobre las labores del Gobierno de Gustavo Petro para combatir el narcotráfico.
Debido a su proximidad con zonas de cultivos ilícitos y rutas de contrabando, Cali enfrenta violentas disputas territoriales entre pandillas en su periferia, según el artículo.

Esta situación ha escalado al uso de drones con explosivos en zonas vulnerables, lo cual, según el alcalde Eder, representa una nueva y grave amenaza de seguridad.
El pasado 22 de diciembre, Colombia confirmó que iniciará la fumigación de narcocultivos con el herbicida glifosato desde drones a baja altura, informó el Gobierno el lunes en medio de la presión de Estados Unidos para que endurezca sus políticas contra el tráfico de drogas.
Por recomendación del Ministerio de Salud y una orden de la justicia, el país sudamericano suspendió en 2015 la aspersión de glifosato desde avionetas debido a los daños para la salud humana y las fuentes de agua.

El expresidente Iván Duque (2018-2022) intentó retomar la aspersión aérea del herbicida, pero la Corte Constitucional lo impidió en un fallo a favor de las comunidades campesinas, negras e indígenas que habían interpuesto demandas judiciales.
