El conflicto en Oriente Medio, en el marco de la guerra que se desató entre Irán e Israel, tomó un nuevo giro, pues la noche del sábado, 21 de junio, Estados Unidos bombardeó tres importantes sitios nucleares iraníes.
Uno de los objetivos fue Fordow, una planta de enriquecimiento de uranio que estaba oculta en las profundidades del desierto. Además, se atacó las bases nucleares de Natanz e Isfahán.
Ante la situación, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que ese tipo de ofensivas podían seguir ocurriendo. “Irán, el acosador de Oriente Medio, debe ahora hacer la paz“, dijo en su alocución a la prensa. ”Si no lo hace, los futuros ataques serán mucho mayores y mucho más fáciles”. Luego de anunciar que los tres sitios quedaron completamente ”destruidos".
Ahora, el mundo se prepara para unas posibles represalias de Teherán, más aún cuando Irán aseguró que habrá “consecuencias duraderas” en caso de que el país norteamericano continúe con los ataques.

Esto fue lo que pasó durante la jornada del domingo, 22 de junio, con la guerra que persiste entre Israel e Irán, pero que ahora involucraría a Estados Unidos, tras sus ataques contra instalaciones nucleares iraníes.


