A medida que se impugnan las mesas restantes en Perú y con más de 19 millones de boletas escrutadas, la candidata conservadora Fujimori aventajaba a su rival de izquierda por 32.909 votos, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Con más del 99 % de los votos computados, la diferencia era de solo 0,18 puntos porcentuales.
Si esta tendencia se confirma, sería una de las elecciones presidenciales más disputadas de la región desde 1990, por delante de las segundas vueltas celebradas en Perú en 2016 (0,24 puntos porcentuales de diferencia) y 2021 (0,25) y en El Salvador en 2014 (también 0,25), según las cifras oficiales de cerca de 150 elecciones celebradas en 18 países.

La autoridad electoral informó hace unas semanas que el cómputo final “podría demorar entre dos semanas o hasta fin de mes”, dependiendo de las observaciones a las actas que se vayan registrando. La lentitud del escrutinio se inscribe dentro de la norma peruana.

Para declarar un ganador, además, deberán ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 480.000 votos, lo que puede llevar días, aunque dichas actas han ido contabilizándose y le han dado aún más ventaja a Fujimori.
“Vamos a esperar el conteo final de la ONPE para luego pronunciarnos. Con serenidad y mucha gratitud tomo estos nuevos resultados”, dijo Keiko Fujimori a periodistas en la puerta de su vivienda la semana pasada cuando adelantó definitivamente a Sánchez.

La candidata hizo un “llamado a la reflexión y a la calma”, a la vez que exhortó a su adversario a mantener su palabra de aceptar la decisión popular cuando finalice el recuento. “Yo me quedo con las declaraciones del candidato Roberto Sánchez, que él va a respetar los resultados”, recordó.

Desde Juntos por el Perú, su secretario general, Ernesto Zunini, brazo derecho de Sánchez, señaló que tomaban con “tranquilidad” los nuevos resultados parciales. El representante del candidato izquierdista se reunió temprano con la misión de observación electoral de la Unión Europea. La delegación de la UE señaló que la segunda vuelta se desarrolló de manera “tranquila y ordenada”, en el contexto de una campaña polarizada.
El balotaje enfrentó a la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) del partido Fuerza Popular, con Sánchez, de Juntos por el Perú y heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso tras un fallido autogolpe de Estado en 2022.

Es la cuarta vez que Fujimori compite por la presidencia, mientras que para Sánchez es su primera postulación. El vencedor sustituirá el 28 de julio al presidente interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.
Con información de AFP.
