En un momento de alta tensión internacional, y justo cuando Estados Unidos intensifica su presión en varias regiones del mundo, el presidente chino, Xi Jinping, habló con su homólogo estadounidense, Donald Trump, poco después de tener una videoconferencia con el presidente ruso, Vladímir Putin.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a través de su cuenta de Truth Social a la conversación telefónica con Xi Jinping: “Fue una llamada larga y exhaustiva, en la que se trataron muchos temas importantes”.

Trump señaló que abordaron temas comerciales, con énfasis en “la compra de petróleo y gas por parte de China a Estados Unidos”, la consideración por parte de China de “comprar productos agrícolas”, como la soya, cuya producción ascenderá a “20 millones de toneladas para la próxima temporada”, y el envío de motores de avión.
A nivel político, dialogaron de la situación actual de Taiwán e Irán, la guerra entre Rusia y Ucrania, y Trump confirmó que hará un viaje a China en abril, el cual espera “con ansias”.
“La relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente buena, y ambos comprendemos la importancia de mantenerla así. Creo que se lograrán muchos resultados positivos durante los próximos tres años de mi presidencia relacionados con el presidente Xi y la República Popular China”, concluyó el mandatario.
Por su parte, los líderes de las dos naciones orientales sostuvieron este miércoles una videoconferencia en la que ratificaron la fortaleza de la alianza estratégica entre sus países y expresaron posiciones comunes sobre asuntos globales clave, incluida la cooperación con Venezuela y Cuba.

La reunión virtual se prolongó por más de una hora, la cual fue descrita por Putin como una oportunidad para reafirmar que los vínculos entre China y Rusia constituyen “un factor de estabilidad” en un mundo marcado por turbulencias, según declaraciones difundidas por agencias internacionales.
En sus palabras durante la videollamada, Putin destacó la profundidad y la estabilidad de la cooperación bilateral con China, y señaló que ambos países comparten una visión similar sobre la mayoría de los desafíos globales que enfrenta la comunidad internacional.
Durante la llamada, Putin señaló que la administración Trump no ha respondido a su propuesta de extender por un año el tratado de armas nucleares New START entre Estados Unidos y Rusia, que expira el jueves.
Según el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, Putin enfatizó que “en esta situación, actuaremos de manera equilibrada y responsable, basándonos en un análisis exhaustivo de la situación de seguridad”, y señaló que Rusia “permanecerá abierta a la búsqueda de vías de negociación para garantizar la estabilidad estratégica”.

También se abordaron las tensiones con Irán y la situación en Venezuela y Cuba, afirmó Ushakov. “Se pronunciaron a favor de preservar el nivel de cooperación alcanzado entre nuestros países con Caracas y La Habana”.
Por su parte, Xi Jinping elogió los lazos económicos, políticos y de seguridad que sostienen Moscú y Pekín, calificándolos de “ejemplares” y “esenciales” para hacer frente a las incertidumbres del entorno global.
Además de los temas regionales, la reunión también reafirmó la intención de ambos gobiernos de expandir la cooperación en sectores como la energía, el comercio, la tecnología y la defensa, y de coordinar posiciones en foros multilaterales como la ONU y agrupaciones económicas regionales, en un esfuerzo por consolidar un frente común frente a lo que perciben como presiones externas.










