Una operación conjunta del FBI y del Departamento de Policía de Nueva York frustró un intento de ataque terrorista este fin de semana.
Los fiscales revelaron que los detenidos buscaban cometer un atentado más letal que el ocurrido durante la Maratón de Boston en 2013.
Un ataque que en su momento dejó tres personas muertas y más de 250 heridas, y que se convirtió en un referente de la amenaza terrorista en Estados Unidos.

Arresto tras una protesta frente a Gracie Mansion
Según lo que ha informado The Times, el arresto se produjo tras las protestas del pasado sábado frente a Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, durante un enfrentamiento entre manifestantes de derecha antiislámicos y contramanifestantes.
De acuerdo a la denuncia penal, dos jóvenes, Emir Balat (18) e Ibrahim Kayumi (19), llevaron artefactos explosivos improvisados al lugar y, en medio del caos, intentaron detonar al menos dos de ellos.
Los dispositivos, descritos como bombas caseras envueltas con tornillos y tuercas para aumentar el daño, no llegaron a detonar, pero las autoridades indicaron que podían causar lesiones graves o incluso la muerte.
Fiscales federales revelaron que los sospechosos arrestados en Nueva York planeaban llevar a cabo un ataque terrorista más letal y con mayor impacto que el atentado de la Maratón de Boston de 2013, un episodio que marcó la historia terrorista reciente en Estados Unidos.
Fue un ataque con bombas caseras que causó la muerte de tres personas y dejó a más de 280 heridas.
BREAKING: Suspect in NYC terror probe 'wanted to carry out an attack bigger than the Boston Marathon bombing,' prosecutors reveal in criminal complaint pic.twitter.com/9lOImez0OP
— Fox News (@FoxNews) March 9, 2026
Inspiración extremista y confesiones
De acuerdo con la acusación, tanto Balat como Kayumi habrían afirmado estar inspirados por la organización terrorista Estado Islámico (ISIS).
El documento del tribunal incluye declaraciones de Balat expresando su intención de que el ataque fuera “incluso mayor” que el atentado de la Maratón de Boston, como lo registra The People.
Durante la detención, Kayumi habría respondido “ISIS” cuando se le preguntó por qué llevaba los explosivos, según los fiscales.
Además, se indicó que los jóvenes consumían y estaban motivados por propaganda extremista.
Los fiscales presentaron cargos que incluyen uso de un arma de destrucción masiva, intento de proporcionar apoyo material a una organización terrorista, transporte de materiales explosivos y posesión ilegal de dispositivos destructivos.
Ambos comparecieron esta semana ante un juez en Manhattan y un juez de distrito federal fijó una audiencia preliminar para el 8 de abril.
Las autoridades han destacado que, aunque ninguno de los dispositivos explotó, el solo intento y la intención declarada por los acusados representan una seria amenaza para la seguridad pública y una clara manifestación de terrorismo doméstico con inspiración internacional.
Funcionarios locales y federales, incluidos agentes del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y del FBI, han condenado el acto y elogian la rápida intervención que evitó una tragedia mayor.
El alcalde Mamdani ha calificado lo ocurrido como un acto criminal y violento, mientras refuerza la importancia de proteger derechos como la libertad de expresión sin tolerar la violencia extremista.
