Estados Unidos está por vivir uno de los eventos deportivos anuales más importantes de su territorio: el Super Bowl, el mismo que este año alcanzaría su edición número 60.
En este se enfrentarán los New England Patriots y los Seattle Seahawks, en el Levi’s Stadium, ubicado en Santa Clara, California, el 8 de febrero.

Este espectáculo no solo es significativo en materia deportiva, pues se ha logrado posicionar como un hito cultural con un sinfín de implicaciones comerciales a su alrededor. Por eso, diferentes marcas tratan de llamar la atención del público, trayendo celebridades para que participen en sus comerciales.

De acuerdo con la información presentada por el diario AS, figuras como Mr. Beast, Chloe Kim, Sabrina Carpenter, Kendall Jenner y Andy Samberg harán presencia en algunos de los anuncios que están preparando las marcas.
Las dinámicas de marketing van cambiando con el paso del tiempo: ahora no solo es importante el comercial en sí, sino la campaña de expectativa que hay detrás. Según lo que mencionó Mike Byrne, quien funge como director creativo global de Anomaly, al medio Sportico, “ahora se trata de ser dueños de un momento cultural de varias semanas”.
Hay marcas como Budweiser que ya publicaron su anuncio, mientras otras prefieren seguir creando expectativa con avances y publicaciones que alimentan esa misma conversación. De acuerdo con datos citados por AS, entre el 10 y el 20 % de las marcas esperarán hasta el día del evento para publicar sus comerciales.
Uno de los momentos más esperados del Super Bowl son las intervenciones artísticas de apertura y de medio tiempo. En este caso, la ceremonia de apertura estará a cargo de la banda Green Day, mientras que el show de medio tiempo estará a cargo del cantante Bad Bunny.

Este espectáculo no ha estado exento de polémicas, pues el mandatario norteamericano Donald Trump dio declaraciones sobre la elección de los artistas, indicando que estaba “en contra de ellos” y aseverando, de igual modo, que era “una elección terrible. Todo lo que hace es sembrar odio”.

El presidente de Estados Unidos también señaló que no asistiría al evento porque “está simplemente muy lejos”; pese a eso, indicó que él ha “tenido recibimientos increíbles en el Super Bowl, les caigo bien”, y agregó que asistiría si “fuera un poco más cerca”.
El Super Bowl LX promete, como lo hace cada año, eclipsar el mundo deportivo y del espectáculo en un evento que esperan millones de personas, no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.
