En los últimos años, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) y las autoridades ambientales de la ciudad han intensificado sus esfuerzos para proteger la fauna silvestre que habita los cursos de agua y entornos naturales en Cali, como los ríos Cali y Valle del Lili.

Las nutrias forman parte de la biodiversidad local y cumplen funciones ecológicas importantes, incluyendo la regulación de poblaciones acuáticas y el mantenimiento de la salud del ecosistema fluvial en la región. La tenencia ilegal de animales silvestres ha sido objeto de campañas de educación ambiental y de controles por parte de las autoridades, que buscan disminuir prácticas que afectan el bienestar animal y la conservación de especies.
En el barrio Floralia, al nororiente de Cali, personal del Dagma realizó un operativo conjunto con organismos de emergencia tras recibir información sobre una nutria encontrada en un local comercial, lejos de su hábitat natural. El animal fue trasladado de inmediato al Hogar de Paso de Fauna Silvestre, donde un equipo conformado por biólogos, veterinarios y especialistas en zootecnia procedió a evaluar su condición física y comportamental.

Los especialistas observaron que el mamífero presentaba signos claros de domesticación, incluyendo lesiones físicas producto de caminar sobre superficies duras como el concreto, así como un comportamiento alterado que indica una adaptación prolongada al cautiverio. El médico veterinario Delio Orjuela, coordinador operativo del hogar de paso, explicó que estas características indican que el animal llevaba tiempo estando en un entorno artificial, lejos de las condiciones de su entorno silvestre.
Tras este análisis, los profesionales del Dagma determinaron que no es viable reintegrar a la nutria a su hábitat natural, debido a que los cambios comportamentales y físicos son irreversibles, por lo que, se pone en riesgo tanto la vida del animal como su capacidad para sobrevivir en libertad. Por ende, la nutria deberá permanecer bajo atención humana en un entorno controlado, como el zoológico de la ciudad o en un centro de conservación, donde pueda recibir cuidados continuos.
La autoridad ambiental explicó que se estima que el proceso de recuperación en el hogar de paso podría extenderse por aproximadamente dos meses, durante los cuales se hará un seguimiento constante de su salud y comportamiento antes de concretar su traslado al sitio que finalmente la acoja.
En redes, las publicaciones que hacen referencia al caso, están inundadas de comentarios lamentando la situación del animal:
- “se ve triste, se ve en la postura...”
- “esas patitas todas lastimadas”
- “ (caras llorando) que pesar”

¿Qué consecuencias trae tener un animal silvestre en cautiverio?
Expertos ambientales y biólogos han advertido que tener fauna silvestre como mascota no solo afecta el comportamiento natural de los animales, sino que también conlleva riesgos físicos y de salud, y puede generar dependencias que impidan la supervivencia en libertad. En el caso de esta nutria, estos efectos han sido determinantes para que no pueda regresar a su entorno original.
La bióloga Jessica Galíndez Cerón, del Grupo de Gestión de Fauna Silvestre del Dagma, subrayó que casos como este demuestran el impacto negativo de la domesticación en especies que deberían vivir en libertad: “Desde el Dagma hacemos el llamado a la comunidad a la no tenencia ilegal de fauna silvestre, dado que esto genera consecuencias irreversibles en el bienestar y el comportamiento de los animales”.
Además, es fundamental recordarle a la ciudadanía que la tenencia ilegal de fauna silvestre está sancionada por la Ley 2387 de 2024, con penas que pueden incluir multas económicas, cierres de establecimientos y hasta sanciones privativas de la libertad para quienes infrinjan estas normas.
