Con 35 años, una hoja de vida que lo acredita como el contralor más joven en la historia del país y el puesto número uno en recuperación de elefantes blancos, Juan Felipe Gómez Calderón decidió dar el salto a la política activa. Este economista y administrador de empresas, con maestría en gobierno, aspira ahora a llegar a la Cámara de Representantes por el Valle del Cauca con una bandera clara: acabar con lo que él denomina “vallecaucanibalismo” y unir a la región en torno a proyectos que saquen al departamento del abandono.
En entrevista con SEMANA, el candidato del Centro Democrático no solo desgrana su propuesta de “seguridad preventiva”, sino que lanza un diagnóstico crudo: “El Valle le aporta el 10 % del PIB, es el tercero que más le da a la Nación, pero es el octavo en recibir. Por encima están Tolima, Norte de Santander, Nariño. Qué tristeza”.
SEMANA: ¿Cuáles son sus propuestas puntualmente para el Valle del Cauca, teniendo en cuenta que hay un tema especialmente neurálgico para esta región, que es la seguridad?.
Juan Felipe Gómez: Hoy el Valle del Cauca está sufriendo un problema gravísimo, que es el tema de la seguridad. Por eso hemos diseñado un modelo que se llama seguridad preventiva, un modelo donde hay que entender algo que no hemos entendido los vallecaucanos, y es que la seguridad no es una opción, la seguridad es una obligación.
Entonces allí hemos, con base en eso, construido este modelo que requiere seguridad preventiva en el punto de orden y seguridad, que es lo que requiere hoy el Valle del Cauca. No es posible que haya un incremento del 36 por ciento en los últimos años del control territorial de los grupos armados. Esa es una cifra alarmante.

El Valle del Cauca necesita más cámaras de detección facial, más drones de seguridad, pero también requiere que le demos una fortaleza a los batallones de alta montaña. Por eso, desde el 20 de julio que me posesione como congresista de la República de Colombia, lo primero que haré es hacer un llamado al Ministerio de Defensa y al Presidente de la República de turno para que, por favor, fortalezca a los batallones de alta montaña, y votaré a favor y positivo todos los proyectos de ley que tengan que ver con el incremento del presupuesto para la seguridad, como también, votaré todos los proyectos de ley que tengan que ver con la reducción de impuestos a los empresarios y a los emprendedores con un único objetivo: que generen empleo.
No es justo que hoy un empresario esté pagando entre el 35 y el 52 por ciento de impuestos en Colombia, cuando el promedio mundial está en el 17.8. Estamos pagando el doble de impuestos que paga el mundo y, lo peor, las obras no se ven.
Entonces, si tenemos un empresario cómodo, pues va a generar empleo, y si hay empleo, hay seguridad, porque la gente no tiene la necesidad de ir a delinquir. Hoy necesitamos oportunidades para que la gente pueda tener seguridad, ser el impulsor de la educación para el empleo y el emprendimiento en el Valle del Cauca. Hoy tenemos una escuela de artes que funciona en Cali, donde tenemos más de 30 cursos gratuitos para la gente. Así es como se hace la verdadera labor social con la seguridad. La seguridad no solamente va después de cometido el delito; la seguridad va mucho antes de cometerse el delito.
Hoy lo que requerimos los vallecaucanos es unidad vallecaucana. Hoy hay un ‘vallecaucanibalismo’ en la clase política, en la clase empresarial, en los jóvenes, en los estudiantes, profesores, que necesitamos ser el congresista que llame a la unidad. Hoy ninguno de los congresistas de la bancada parlamentaria del Valle del Cauca está llamando a la unidad, solamente incitando odio, y otros congresistas llenando de plata los bolsillos. Lo que necesita nuestro departamento es unión para traer los recursos más importantes para la región.
SEMANA: ¿A qué se refiere con vallecaucanibalismo?
J.F.G.: ¿Cómo es posible que los paisas puedan unirse y van unidos a pedir recursos? Los costeños van unidos a pedir recursos. Pero los vallecaucanos, hay un vallecaucanibalismo que no los deja. ¿Qué estoy proponiendo? Hay que trazar una línea. A un lado de la línea está la gente de bien. ¿Quién es la gente de bien? La gente que trabaja todos los días, que se levantan a camellar, a estudiar, a aportarle a la economía vallecaucana. No importa su ideología política. Lo que importa es que nos unamos. Al otro lado de la línea está el bandido, está el criminal. Hay que atacarlo con toda la capacidad del Estado.
SEMANA: O sea, lo que usted propone también es un Valle por encima de todo y de todos…
J.F.G.: Claro, un Valle por encima de todos. Un Valle con una unidad vallecaucana. Hoy tenemos que dejar de lado el ‘vallecaucanibalismo’ y tenemos que unirnos para traer los proyectos más importantes para la región. Dragado de Buenaventura, vía Mulaló - Loboguerrero. Vea esta vía tan importante que tenemos que traer, que se llama la Vía Orinoquía-Pacífico, que pasa por Florida, Planadas, La Herrera, Aipe, Huila. Conectamos al Valle con el Huila. Tan solo 81 kilómetros faltan por pavimentar, y unimos la Orinoquía con el Pacífico.
Proyectos grandes en el norte del Valle: la Vía Zaragoza, Aeropuerto Santa Ana - Sotará. Una vía que desarrolla el norte del Valle. Tren de cercanías, por Dios, no es posible que el tren de cercanías se quede por falta de liderazgo político y por falta de unión. Porque no se unieron los políticos, el tren de cercanías no está en el Valle del Cauca presente.
SEMANA: No solamente el tren de cercanías; estamos hablando también del Dragado de Buenaventura, la Vía Mulaló-Loboguerrero. Estamos hablando de varios proyectos clave para la región…
J.F.G.: Mire, le digo lo siguiente. Es un ejemplo de los paisas. Es malo compararnos, pero la comparación hay que hacerla. ¿Cómo es posible que los paisas no tuvieran los recursos para hacer una vía? ¿Qué hicieron? Hagamos una vaca: sector empresarial, capital extranjero, políticos; la vía se hace o se hace. Ya la terminaron. Y ya tienen puerto; el puerto de Urabá va. Y ya están construyendo el segundo puerto. Nosotros en el Valle del Cauca, con el puerto más principal del país en estos momentos, donde transita el 46 % del comercio exterior, teniendo las mejores vías primarias del país, la red vial más extensa y más moderna, siete zonas francas, un aeropuerto internacional. Le aportamos el 18 % a la industria nacional, el 22 % a la agroindustria.
Y no es posible que el Valle del Cauca hoy, que le aporta el 10 % del producto interno del país, que es el tercer departamento que más ingresos le aporta a la nación, sea el octavo departamento en recibir recursos de la nación. Por encima de nosotros están Tolima, Norte de Santander, Nariño. Qué tristeza, porque el Valle del Cauca no merece estar hoy en la posición en la que está. Y eso es culpa de los congresistas del Valle del Cauca, la bancada que está desunida, una bancada que no se reúne hace más de ocho meses, por Dios, no se reúne hace más de ocho meses la bancada de congresistas vallecaucanas por falta de liderazgo político.
SEMANA: Regresando al tema de seguridad, ¿qué va a pasar con estos puntos neurálgicos de la seguridad en el Valle? Le hablo de Jamundí, le hablo de Buenaventura, le hablo de Tuluá, el norte del Valle, que ya están permeando las grandes ciudades que tiene este departamento y están, por ejemplo, en el caso de Cali, repercutiendo todo lo que pasa en esos sectores en la delincuencia urbana.
J.F.G.: Hoy necesitamos apoyar el incremento del presupuesto para la seguridad de las Fuerzas Armadas. Hay que darles muchas más herramientas, más personal, más tecnología, que haya más presencia de la Fuerza Pública. No entiendo por qué a veces nos critican que somos de derecha porque apoyamos la seguridad, pero es que la seguridad es tranquilidad para la gente. Hay que pensar en la familia, la familia. Imagínate los niños de nosotros, ¿en qué mundo van a vivir así como vamos nosotros en el Valle del Cauca, un departamento completamente desunido, donde en estos momentos prevalece mucho más la delincuencia?
Hoy en el Valle del Cauca la tasa de homicidio es muy alta. También ciudades como Buenaventura, como lo que estás diciendo, lo que se necesita es presencia activa de las Fuerzas Militares. Lo que se necesita es mano dura, mano fuerte, mano contundente, sin ningún temor a cualquier tema. ¿Por qué es que los países desarrollados son un ejemplo? Porque allá se respetan las instituciones y se respetan las Fuerzas Militares. Eso es lo que le hace falta a Colombia: respeto a las Fuerzas Militares, y tenemos que lograrlo con más presupuesto para la seguridad y más presencia de la Fuerza Pública.
SEMANA: Candidato, ¿cómo lo encuentran las personas que quieran votar por usted?
J.F.G.: Si me encuentran en redes sociales, estoy como Juan Felipe Gómez en Instagram, en Facebook, en TikTok, en cualquiera de las redes.
SEMANA: ¿Y el tarjetón?
J.F.G.: Quiero hacerle un llamado de manera muy especial a los vallecaucanos para que este 8 de marzo me acompañen en el tarjetón de Cámara de Representantes con el logo del Partido Centro Democrático, que es el que tiene la manito en el corazón, y el número 110. De esa manera le estamos apoyando al Valle del Cauca para que tenga futuro, un Valle con un congreso renovado. Necesitamos gente nueva, con visión de departamento, pero con conocimiento, porque ya no podemos llegar a improvisar y eso es lo que nos ha estado pasando.
