Jerónimo Uribe Moreno, el hijo del expresidente Álvaro Uribe, se ha convertido en una de las figuras más activas del Centro Democrático a la hora de hablar de política desde sus redes sociales.
Este fin de semana, el empresario se refirió al 2026 y a uno de los episodios más ruidosos para el uribismo en las últimas semanas: la renuncia del presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie.
Uribe Moreno no mencionó al esposo de la exprecandidata presidencial María Fernanda Cabal, pero claramente se refería a las dudas que sembró el ganadero tras la elección interna de Paloma Valencia como candidata única del partido.
“Todo partido tiene que escoger un solo candidato a la Presidencia y un orden de lista, si es cerrada. Esas decisiones inevitablemente generan algo de desengaño y frustración. Pero una cosa es no estar de acuerdo con los mecanismos del partido; otra es acusarlo con teorías conspirativas si no fue favorecido con el puesto de lista al que aspiraba o su precandidato preferido no fue nominado”, escribió Jerónimo Uribe en sus redes sociales.

Dijo que al Partido Centro Democrático hay que evaluarlo, más que por su mecánica, por su gestión. Y preguntó: “En su ejercicio de oposición, ¿hay alguna postura del partido ajena a sus principios? ¿Qué partido ha hecho una oposición más coherente? ¿Qué partido ha impedido las reformas y nombramientos más radicales del gobierno actual?
Sin embargo, “hay una preocupación que se lee en redes: ‘Paloma Valencia va a ser otro Iván Duque’. Esas personas tienen reparos sobre el gobierno 2018-2022 que se deben abordar. Hubo logros importantes en el manejo de la pandemia, salud, infraestructura, energía y Ecopetrol. Pero en unos frentes esenciales para su base, no dio la batalla de opinión. Después de derrotadas las objeciones a la JEP, el tema murió. Faltó una lucha política más contundente para reanudar la fumigación. El Centro Democrático perdió el 40 % de su representación en el Congreso y su candidato a la Presidencia renunció”.

Al partido y a Uribe los daban por muertos, expresó.
“El trabajo para recuperarse ha sido monumental. Ningún congresista ha estado por debajo del reto de hacer una firme oposición. Hay unas listas de lujo y una candidata seria y a prueba de la adversidad. A Paloma le tocó la oposición a la mermelada de Santos, la euforia del triunfo del 2018, la debacle electoral del 2022 y la oposición al avance político del narcosocialismo en estos cuatro años, dentro de un partido que ha sufrido asesinatos, judicialización, acoso del Gobierno e intentos de división”.

Y agregó: “Estas pueden ser las últimas elecciones en las que Álvaro Uribe esté en el tarjetón y las primeras en las que se podrá votar por una candidata incuestionable en su decencia, su inteligencia, su firmeza y su corazón. Yo voy a votar por la firmeza a prueba, voy a votar por Paloma Valencia y el Centro Democrático”.
Uribe Moreno remató afirmando que el partido es la única fuerza política para hacer oposición efectiva a la continuidad de Gustavo Petro o para respaldar un gobierno afín.
