Las autoridades estadounidenses informaron este lunes de que más de una docena de personas han sido trasladadas a centros sanitarios después de que una explosión en una planta metalúrgica en Ohio provocase un gran incendio.
Al menos un paciente se encuentra con pronóstico crítico y varias personas sufrieron quemaduras. En cuanto al fuego, se encuentra bajo control por parte de las dotaciones de Bomberos.
Según informó la cadena CBS, la explosión ha esparcido escombros y dañado vehículos, mientras que ha provocado una nube de humo visible desde varios kilómetros de distancia.

“Una explosión de origen desconocido ha golpeado hoy nuestras instalaciones de Bedford, Ohio, lo que ha provocado lesiones a los empleados y daños significativos a las instalaciones”, declaró la compañía I. Schumann, tal y como recogió el citado canal.
Hace unos días, un tren cargado con productos químicos se descarriló en ese mismo estado en los Estados Unidos, generando así un grave daño ambiental. Las autoridades tomaron la decisión de liberar y quemar controladamente las sustancias para evitar una explosión masiva.
Tuvo que pasar más de una semana para que el mundo empezara a hablar con preocupación sobre este incidente cerca a la frontera entre Ohio y Pensilvania.

Unas cinco mil personas de la ciudad de Palestina, en Ohio, tuvieron que ser evacuadas debido a la venenosa columna de fosgeno y cloruro de hidrógeno que se formó en la región, luego de que se iniciara con una llamada “quema controlada”.
El fosgeno es un gas tóxico que genera vomito y dificultad para respirar, este gas fue utilizado como un arma en la Primera Guerra Mundial, según reporta The Guardian.
Los expertos en el cuidado del medioambiente ya han advertido en reiteradas ocasiones sobre los riesgos que conlleva transportar sustancias químicas por vías férreas. Esto, ya que ante un descarrilamiento o colisión, es casi inminente que se presenten escenarios catastróficos para el medioambiente.
Las imágenes del incendio tóxico generado por las sustancias expuestas son impresionantes, en redes sociales se ha vuelto tendencia el hecho. Además, se van conociendo imágenes de la magnitud del daño, incluso los pasajeros de un avión dicen haber fotografiado desde el cielo la llegada de la nube tóxica.

Hasta el momento no se reportan víctimas fatales del hecho, pero este en particular es considerado un llamado de atención al riesgo de más descarrilamientos de trenes con material químico. Según reporta The Guardian, si el incidente se hubiera presentado algunas millas al este, el incendio tóxico estaría envenenando a los ciudadanos en el centro de Pittsburgh.
Solo en la región de Pittsburgh se han presentado ocho incidentes ferroviarios de características similares en los últimos cinco años.
🇺🇸 El reciente descarrilamiento de un tren de mercancías en Ohio, Estados Unidos, ha provocado el vertido de numerosos productos químicos, dando lugar a un desastre medioambiental que, en los últimos días, está teniendo un fuerte eco mediático pic.twitter.com/mNaWOZeGzU
— diariotrv (@DiariotrvCom) February 13, 2023
Científicos alertan sobre devastador “tsunami sin mar” que tiene en riesgo a millones de personas
El denominado “tsunami sin mar” tiene preocupada a la comunidad científica del planeta. Quince millones de personas de todo el mundo corren el riesgo de sufrir inundaciones causadas por lagos glaciares, y solo cuatro países concentran más de la mitad de las personas expuestas.
Un equipo internacional de científicos dirigido por la Universidad de Newcastle elaboró la primera evaluación mundial de las zonas con mayor riesgo de inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares e identificó las áreas prioritarias para su mitigación.
A medida que el clima se calienta, los glaciares retroceden y el agua de deshielo se acumula en la parte delantera del glaciar, formando un lago.

Estos lagos pueden reventar repentinamente y crear una crecida rápida de lago glaciar (GLOF, por sus siglas en inglés) que puede extenderse a gran distancia del lugar original, más de 120 kilómetros en algunos casos. Las GLOF pueden ser muy destructivas y dañar propiedades, infraestructuras y terrenos agrícolas, además de provocar importantes pérdidas de vidas humanas.
El número de lagos glaciares aumentó rápidamente desde 1990 como consecuencia del cambio climático. Al tiempo, el número de personas que viven en estas cuencas también aumentó considerablemente.

El equipo de investigación estudió 1.089 cuencas de lagos glaciares de todo el mundo y el número de personas que viven a menos de 50 kilómetros de ellas, así como el nivel de desarrollo de esas zonas y otros indicadores sociales como marcadores de vulnerabilidad a las GLOF.
Los resultados pusieron de manifiesto que 15 millones de personas viven a menos de 50 km de un lago glaciar y que Asia de alta montaña (que abarca la meseta tibetana, desde Kirguistán hasta China) tiene el mayor peligro de GLOF, con 9,3 millones de personas potencialmente en riesgo. India y Pakistán cuentan con unos cinco millones de personas expuestas, aproximadamente un tercio del total mundial.
*Con información de Europa Press