Un nuevo proyecto ambiental de conservación y preservación se desarrolla en la sabana de Bogotá. Se trata de un plan que busca proteger dos hectáreas de humedal de alta montaña, en el municipio de Sopó.
La iniciativa, que se lleva a cabo en el marco del Plan Padrino de Humedales de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), apunta a restaurar un ecosistema que se encuentra inmerso en el parque industrial de la compañía Corona, que en alianza con el Parque Jaime Duque trabajan para preservar la biodiversidad del lugar, así como conservar las fuentes hídricas.

Se trata de un área del corredor biológico cerro El Pionono - Cuenca Media del Río Bogotá, en donde el objetivo es aumentar la diversidad de la fauna y la flora nativa del humedal, creando un hábitat propicio y mejorando la calidad del cuerpo de agua.

Las acciones que hacen parte de este proyecto están enfocadas en siembras participativas, revegetalizaciones con flora nativa terrestre y acuática, monitoreo de fauna y de calidad del agua, diseños florísticos, adecuaciones de terrenos y un trabajo colaborativo con diferentes autoridades y partes interesadas para mantener en óptimas condiciones los afluentes que llegan al humedal.
El trabajo se ha centrado en un plan de protección y mejoramiento de las condiciones físicas y naturales del humedal, realizando el levantamiento fotogramétrico y la caracterización biológica que incluye flora y fauna.
Área de conservación en suelo industrial
El proyecto se estructuró en 2019 en el marco del programa Redescar liderado por la CAR y la Universidad de los Andes y partió de la iniciativa de contar con un área de conservación en un suelo de uso industrial.
Su ejecución estaba prevista para realizarse durante seis meses, pero por cuenta de la suspensión de las actividades en el parque industrial de Sopó con ocasión de la emergencia sanitaria, tuvo que ser postergado. A finales del año 2020, se retomaron las actividades, que se espera concluyan en el próximo mes de junio.

Nicolas Contreras, director de Asuntos Externos y Ambientales de Corona, explica que la iniciativa consta de cuatro fases. En una primera etapa se centraron en el diagnóstico del estado actual del humedal realizando el levantamiento fotogramétrico y la caracterización biológica que incluye flora y fauna.

Esta etapa ha permitido el registro de 70 especies de flora y fauna, entre ellas el búho rayado, el pato canadiense, el turpial montañero, la garza nocturna, el zorro cangrejero, la zarigüeya común y el coatí de montaña, entre otros. En fauna, los hallazgos muestran especies como: arboloco, aliso, chicalá, arrayán, urapán, sauce, junco bogotano y orquídeas, entre otras.
En una segunda etapa se determinan las especies vegetales a sembrar y se diseñan los modelos florísticos, mientras que en la tercera, el trabajo consiste en adecuar las zonas de plantación, poner en marcha las siembras participativas para vegetación terrestre y la plantación de vegetación acuática de acuerdo con el modelo florístico. Luego de esto se realiza el monitoreo con un plan de seguimiento del hábitat conformado.

Para Contreras, la importancia de este proyecto radica en que a mediano y largo plazo contribuirá al fortalecimiento del corredor biológico Cerro el Pionono – Cuenca Media del Río Bogotá y las áreas de recarga de acuíferos, aumentando y manteniendo la diversidad y abundancia de la fauna y la flora nativa propia de los ecosistemas de humedal en la Sabana de Bogotá.
Para ello, expertos del Parque Jaime Duque han realizado su aporte de conocimiento, mientras que Corona financiará las actividades de implementación y conservación de las especies sembradas.
En el lugar se sembrarán unas 5.000 especies de plantas y árboles terrestres como alisos, urapanes, sauces, y especies acuáticas como el junco bogotano y la sombrillita de agua, entre otros.
