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Un comunicado de prensa del Ministerio del Ambiente detalló que este acto administrativo modifica el artículo primero de la Resolución 848 del 23 de mayo de 2008, en el sentido de que adiciona el Hipopotamus amphibius al listado de especies exóticas invasoras. Foto: Bernardo Cano/vía Getty Images - Foto: dpa/picture alliance via Getty I

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Lo último | MinAmbiente declaró el hipopótamo especie invasora en Colombia

La resolución establece la prohibición de comercialización, movilización, fomento, tenencia, reproducción y propagación, con cualquier propósito, de la especie Hipopotamus amphibius.

Para buscar soluciones a la reproducción descontrolada de los hipopótamos en Colombia, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible incluyó este viernes 25 de marzo este animal, científicamente denominado Hipopotamus amphibius, en el listado de especies exóticas invasoras en el país.

Con esta declaratoria, el MinAmbiente y las entidades del Sistema Nacional Ambiental (Sina) ahora podrán definir las medidas de prevención, control y manejo de esta especie en el país. Un estudio del Instituto Alexander von Humboldt y la Universidad Nacional registró la presencia de 133 hipopótamos en el país y, según las proyecciones, a 2030 existirán alrededor de 434.

Según informó el ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, es una situación compleja porque en el año 1982 Pablo Escobar trajo cuatro hipopótamos a un zoológico privado, tres hembras y un macho, y actualmente se tienen 130 hipopótamos en Colombia, específicamente en toda esa zona del río Magdalena y Doradal, donde hace unas semanas había uno de estos animales caminando por las calles del pueblo.

La decisión de incluir a estos mamíferos en este listado es con base en los estudios técnicos y científicos.
La decisión de incluir estos mamíferos en este listado se basa en estudios técnicos y científicos. - Foto: Felipe Villegas. Instituto Humboldtornare

“Lo declaramos como una especie invasora para hacer un plan de manejo de esta especie. Nos reunimos con ambientalistas. Este es un paso importante para avanzar en un plan de acción inmediato con el fin de atender la situación generada por la presencia de los hipopótamos en Colombia, que han ocasionado impactos en nuestros ecosistemas y especies claves”, acotó el ministro.

Un comunicado de prensa del Ministerio del Ambiente detalló que este acto administrativo modifica el artículo primero de la Resolución 848 del 23 de mayo de 2008, en el sentido de que adiciona el Hipopotamus amphibius al listado de especies exóticas invasoras, del cual también hacen parte el caracol gigante africano, la rana toro, el pez león, el retamo espinoso y liso, entre otras.

Ataques fatales

Momahed Harum, encargado de la Administración Nacional de Áreas de Conservación de Mozambique, explicó que “esta especie está asociada a ataques humanos” y manifestó que “un encuentro nocturno de una persona con este animal es siempre fatal”. Agregó que, a pesar de su peso, tienen la capacidad de correr a una velocidad aproximada entre 30 y 40 kilómetros por hora, que es a la que puede correr el humano.

A la tarea del MinAmbiente y del Sina deberán unirse entonces las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y las de Desarrollo Sostenible, las Unidades Ambientales de los Grandes Centros Urbanos, los Establecimientos Públicos Ambientales (EPA), las áreas metropolitanas y Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Para Hernando García, director del Instituto Alexander von Humboldt, “este es un claro ejemplo de lo que el país construye a partir del trabajo conjunto entre la academia, el Sinay la sociedad civil”. En este sentido, es fundamental la participación del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, el Instituto Humboldt y el Ministerio de Ambiente para construir una política pública y un diálogo social informado, como “un paso muy importante para que Colombia reconozca el problema y avance en la construcción de una ruta de manejo de esta especie”.

Además, la resolución cita la prohibición de comercialización, movilización, fomento, tenencia, reproducción y propagación, con cualquier propósito, de la especie Hipopotamus amphibius.

La declaratoria se da luego de conocerse el análisis de riesgo de invasión para Colombia hecho por el Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, la recomendación del Comité Técnico Nacional de Especies Introducidas y/o Trasplantadas Invasoras, así como las sugerencias de académicos, expertos y exministros del sector.

Datos importantes sobre la especie

  • El hipopótamo común es nativo de África subsahariana, donde habita una amplia gama de ecosistemas de humedales y sabanas adyacentes a ríos.
  • Pasa el día refugiado en el agua y emerge en la noche a pastizales aledaños para alimentarse de plantas (Álvarez-Romero y Medellín, 2005; Lewison y Pluháček, 2017).
  • La especie ha sido introducida en diferentes países en condiciones de cautiverio, principalmente a zoológicos. En Colombia fueron introducidas tres parejas como parte de la colección privada del propietario de la Hacienda Nápoles (Puerto Triunfo, Doradal, Antioquia) en 1985, de donde escaparon de su confinamiento, dispersándose a lo largo del Magdalena Medio por su propia cuenta (Monsalve y Ramírez, 2018; Shurin et al., 2020).
  • El potencial invasor de Hipopotamus amphibius está dado principalmente por su capacidad de persistir en condiciones adversas, como las sequías, en su área de distribución nativa (Noirardet al., 2007).
  • El hipopótamo es una especie longeva, vive alrededor de 40 años en estado silvestre y hasta 50 años en cautividad, alcanzando su madurez sexual a los siete años en el caso de los machos y cinco en las hembras (Eltringham, 1999; Álvarez-Romero y Medellín,2005).
  • Su gran tamaño, su alto consumo de vegetación y la ausencia de depredadores naturales no solo dificultan su manejo y control, sino que le brindan el potencial para alterar las condiciones fisicoquímicas y biológicas del medio (es decir, compactación del suelo, cambio en las dinámicas de aguas lénticas y lóticas por apertura de canales entre el cauce principal del río y las ciénagas, y eutrofización de cuerpos de agua por el gran aporte orgánico que representan sus excrementos), así como el desplazamiento de especies nativas por competencia y transformación del hábitat (Jiménez-Segura et al., 2016; Stears et al., 2018; Subalusky et al., 2019; Shurin et al., 2020).