Debido al calentamiento global, los arrecifes de coral se han convertido en uno de los ecosistemas más afectados por el aumento de la temperatura del océano. El fenómeno de blanqueamiento, que deteriora su estructura y funcionalidad, ya se registra a escala global y pone en riesgo la biodiversidad marina.

El impacto no es menor. Datos de la Agencia Nacional de Observación Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos indican que entre 2023 y septiembre de 2025 el estrés térmico afectó aproximadamente al 84,4 % de los arrecifes del mundo, con episodios masivos en al menos 83 países y territorios, lo que evidencia la magnitud del problema ambiental actual.
Por lo anterior, un grupo de científicos logró la creación de una granja para producir embriones de coral en un laboratorio y así volver a darles vida a espacios marinos que padecieron el aumento de la temperatura en el último lustro.

El proyecto se desarrolla en Seychelles, donde una alianza entre Nature Seychelles, Coral Spawning International y Canon EMEA consiguió reproducir corales fuera del mar mediante un proceso controlado.
El resultado es preciso: cerca de 800.000 embriones generados en laboratorio y alrededor de 65.000 corales juveniles que ya han logrado asentarse.
El experimento se realiza en la isla de Praslin, dentro de una instalación conocida como Assisted Recovery of Corals (ARC), puesta en marcha en noviembre de 2025.
Allí, los investigadores trabajaron con 14 colonias parentales de la especie Acropora tenuis cf. macrostoma, logrando inducir un proceso reproductivo que normalmente ocurre en el océano.

El punto técnico clave es el desove controlado. Los científicos lograron replicar en laboratorio las condiciones naturales que activan la reproducción de los corales, como la luz, las estaciones y el ciclo lunar. Este ajuste, conocido como phasing, permite que los corales liberen óvulos y espermatozoides como si estuvieran en su entorno natural.
A diferencia de los métodos tradicionales de restauración, que se basan en fragmentar y clonar corales, este proyecto utiliza reproducción sexual. Este enfoque genera mayor diversidad genética, lo que aumenta la probabilidad de que los nuevos corales resistan temperaturas más altas y eventos de blanqueamiento.

El avance también está respaldado por tecnología de imagen avanzada. Según explicó Jamie Craggs, cofundador de Coral Spawning International, estas herramientas han permitido observar procesos reproductivos “con una claridad” que antes no era posible, facilitando el seguimiento científico del desarrollo de los embriones.
El siguiente paso de este extraordinario proceso es trasladar los corales del laboratorio al mar. Durante 2026, el equipo planea trasplantar los ejemplares juveniles a arrecifes naturales y monitorear su supervivencia en condiciones reales.
El antecedente ambiental refuerza la urgencia. En Seychelles, el evento de blanqueamiento de 1998 redujo la cobertura de coral vivo hasta en un 97 % en algunas zonas, dejando arrecifes gravemente degradados.
