Los ciberataques se han convertido en una de las principales preocupaciones de los usuarios en los últimos años, debido a su rápido crecimiento impulsado por las avanzadas herramientas tecnológicas que los delincuentes tienen a su disposición. A esto se suman las vulnerabilidades que con frecuencia se encuentran en los dispositivos móviles, las cuales facilitan aún más este tipo de acciones delictivas.
El uso masivo de aplicaciones es una de las causas más relevantes. Muchas personas descargan apps fuera de las tiendas oficiales o aceptan permisos sin revisarlos detenidamente, lo que abre la puerta a la instalación de software malicioso. Algunas aparentan ser inofensivas, pero operan en segundo plano robando información, mostrando publicidad fraudulenta o espiando la actividad del usuario.
Otra técnica ampliamente utilizada es el phishing, que llega a través de mensajes de texto, correos electrónicos o aplicaciones de mensajería instantánea. En estos casos, los atacantes se hacen pasar por bancos, empresas de mensajería o plataformas reconocidas con el objetivo de engañar a los usuarios y lograr que hagan clic en enlaces falsos o entreguen sus datos personales.

Asimismo, no instalar las actualizaciones de seguridad del sistema operativo deja abiertas vulnerabilidades que los ciberdelincuentes pueden explotar con facilidad.
Cabe destacar que, en la actualidad, los teléfonos móviles almacenan una gran cantidad de información personal y financiera. Cuando estos datos caen en manos de delincuentes, pueden ser utilizados para cometer diversos delitos informáticos que afectan gravemente a los usuarios.

Ante este panorama y con la llegada del año 2026, se prevé que los ciberdelincuentes continúen perfeccionando sus tácticas. Por ello, resulta fundamental realizar una serie de configuraciones de seguridad de manera inmediata para evitar que el nuevo año comience con problemas de este tipo.
De acuerdo con el medio Computer Hoy, estos son algunos de los ajustes más importantes:
Bloqueo de pantalla
El bloqueo de pantalla, ya sea mediante PIN, patrón, contraseña, huella dactilar o reconocimiento facial, constituye la primera barrera de seguridad. En caso de pérdida o robo del celular, impide que terceros accedan directamente a fotos, mensajes, correos electrónicos, redes sociales o aplicaciones bancarias.
Autenticación en dos pasos
La verificación en dos pasos añade una capa adicional de protección. Incluso si un atacante obtiene la contraseña, necesitará un segundo código —enviado por SMS, aplicación o correo electrónico—, lo que dificulta el acceso no autorizado a las cuentas más importantes.
Sistema siempre actualizado
Las actualizaciones no solo incorporan nuevas funciones, sino que también corrigen fallas de seguridad. Los ciberdelincuentes suelen aprovechar vulnerabilidades presentes en versiones antiguas del sistema operativo o de las aplicaciones.

Protección antimalware
Contar con un antivirus o sistema de protección antimalware permite detectar aplicaciones maliciosas, enlaces peligrosos y archivos infectados, evitando el robo de datos, el espionaje o el control remoto del dispositivo.
Permisos de las aplicaciones
Muchas apps solicitan acceso a la cámara, el micrófono, los contactos o la ubicación sin que sea realmente necesario. Revisar y limitar estos permisos reduce el espionaje, la recolección excesiva de datos y posibles abusos por parte de aplicaciones maliciosas.
Ocultar el contenido de las notificaciones
Las notificaciones visibles en la pantalla bloqueada pueden mostrar códigos de verificación, mensajes privados o información sensible.










