Aunque este último fin de semana de enero no cuenta con puente festivo, puede ser una excelente oportunidad para recorrer pueblos cercanos a Bogotá llenos de encanto, ideales para desconectarse de la rutina y disfrutar de un ambiente tranquilo a pocos kilómetros de la capital colombiana.
Estos destinos se destacan, entre otras cosas, por albergar escenarios únicos para descansar y ofrecer una amplia lista de actividades para compartir en familia o amigos, con opciones para todos los gustos y edades.

1. Zipaquirá
Uno de esos municipios es Zipaquirá, hogar de una de las maravillas más emblemáticas de Colombia: la Catedral de Sal, una iglesia subterránea construida dentro de una mina de sal.
Esta población se erigió en un territorio que albergó desde hace más de 12.000 años culturas ancestrales que encontraron en la explotación de la sal su fortaleza cultural, económica y social, señala el portal oficial de turismo Colombia Travel.
Además, uno de los rasgos que más distingue a este destino es su arquitectura colonial y su importante legado comunero en la historia de la independencia, pues esta villa de la sal fue escenario de la reunión de la Revolución Comunera, considerada un antecedente clave del proceso independentista.
El trayecto desde Bogotá a Zipaquirá puede durar aproximadamente 1 hora y 20 minutos, dependiendo varios factores como hora y punto de partida, tráfico y condiciones climáticas, entre otros.
Durante su visita, además de visitar la imponente Catedral de Sal, también se puede recorrer el centro histórico y su Plaza de los Comuneros, o comer almojábanas y otros amasijos típicos de la región.
2. Suesca
Si es amante de las aventuras llenas de adrenalina y emoción, este destino es para usted. Suesca es conocido como el epicentro de la escalada en Colombia, gracias a las imponentes formaciones rocosas que alberga.
Ubicadas a solo una hora en carro desde Zipaquirá y aproximadamente una hora y media desde Bogotá, las Rocas de Suesca se han consolidado como uno de los destinos imperdibles para los amantes del turismo de aventura en el país.

Este lugar, lleno de farallones y rodeado de una belleza natural única, ofrece actividades para todos los niveles de experiencia, desde principiantes hasta escaladores expertos.
Por otro lado, existe la opción de hacer senderismo, disfrutar de un picnic en la naturaleza o simplemente degustar un buen un café con vista a los cañones.

3. Guatavita
Este destino es considerado como un lugar mágico, conocido por su lago legendario ligado al mito de El Dorado. El pueblo cautiva a quienes lo visitan por su combinación de tradición indígena muisca, artesanías locales y hermosas vistas que dan cuenta de su encanto natural.
Su centro histórico ofrece plazas, cafés y espacios perfectos para un paseo relajado. Por su cercanía a Bogotá y su ambiente tranquilo, es una excelente escapada para desconectar del estrés de la ciudad sin invertir demasiado tiempo de viaje.

El viaje desde Bogotá hasta Guatavita puede durar 1 hora y 45 minutos, ofreciendo a sus visitantes un entorno sereno y con un importante significado cultural que mezcla de historia y naturaleza.
