Las grasas son un tipo de nutriente que se obtiene de los alimentos. Si bien es importante consumirlo, su exceso puede ser perjudicial para el organismo.
Estos componentes le dan al cuerpo energía y le ayudan a absorber las vitaminas A, D, E y K, llamadas liposolubles. La grasa también llena los adipocitos y aisla al cuerpo para que conserve una buena temperatura, además de mantener la piel y el cabello saludables.
“Las grasas que el cuerpo obtiene de los alimentos le brindan ácidos grasos esenciales llamados ácido linoleico y linolénico. Se denominan “esenciales” debido a que el organismo no los puede producir por sí solo o no trabaja sin ellos. El cuerpo los necesita para el desarrollo del cerebro, el control de la inflamación y la coagulación de la sangre”, precisa la biblioteca médica Medline Plus.

De acuerdo con los especialistas, todas las grasas contienen ácidos grasos saturados e insaturados y se denominan de una u otra forma dependiendo de cuánta cantidad de cada tipo de ácido graso poseen.
Es importante tener claro qué tipo de grasas se consumen. Las saturadas elevan el nivel de colesterol LDL (“malo”), lo que puede ocasionar problemas del corazón como un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular u otros inconvenientes de salud.

Medline Plus asegura que los alimentos que más las aportan provienen de los animales y en la lista se encuentran la mantequilla, el queso, la leche entera y las carnes grasosas, entre otros. De igual forma, aquí se incluyen los aceites vegetales, como el de palma y de coco, que a temperatura ambiente son sólidos.
Información del portal Consumer, de España, indica que la mantequilla contiene un 80 % de lípidos, de los cuales más de la mitad son saturados. “Además, aporta 250 miligramos de colesterol por cada 100 gramos, lo cual la sitúa en los primeros puestos de la lista de productos más ricos en colesterol”, precisa.
Otro de los productos con alto contenido de grasas son las salsas elaboradas con aceites vegetales como la mayonesa. De igual forma, los embutidos y derivados cárnicos. Estos alimentos además de ser una de las fuentes más importantes de calorías, también lo son de grasas saturadas.

Los quesos curados hacen parte de la lista. Los más curados contienen menos agua en su composición y, por lo tanto, sus nutrientes están concentrados. Aportarán así más calcio, pero también más calorías y más lípidos. Un 35 %-40 % de su composición son grasas y la gran mayoría de estas son saturadas, asegura Consumer.
A estos se suma el chocolate. Por su concentración de nutrientes esenciales, el chocolate negro se ha popularizado como un alimento saludable. Sin embargo, debido a su alto contenido de grasa, se siguen advirtiendo los riesgos de comerlo en exceso, por ello lo ideal es limitar su consumo.

Grasas buenas
A diferencia de las saturadas, las grasas insaturadas ayudan a bajar el colesterol LDL. La mayoría de los aceites vegetales que son líquidos a temperatura ambiente las contienen. Aquí se encuentran el aceite de oliva, de canola, girasol, maíz y soya.
Los frutos secos también son buena fuente de grasas, pero la mayor parte son buenas, asegura una publicación del portal Mejor con Salud, escrita por Daniela Echeverri Castro. “Comer un pequeño puñado de frutos secos proporciona grasas saludables que benefician la salud cardiovascular. Siempre y cuando se modere su consumo, no aumentan el peso corporal”, precisa la citada fuente.
El pescado azul es otro alimento con grasas saludables. Además, aporta proteína, vitaminas del grupo B y minerales como el calcio y yodo. Consumir pescado frecuentemente ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, a mejorar la salud ocular y el funcionamiento del sistema nervioso, asegura el mencionado sitio web.

