Colon: ¿Cómo eliminar heces acumuladas?
La melena es un término médico que se utiliza para describir las heces oscuras. - Foto: Getty

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Alteración del color de las heces: estas son las principales causas

Las heces normales son color marrón y tienen una consistencia de suave a firme.

Las heces, también conocidas como excremento, son una parte normal del proceso digestivo y hace referencia a los desechos que elimina el cuerpo. Por lo general, las heces pueden variar en su color, textura, cantidad y olor, que no son cambios significativos; sin embargo, en algunos casos estas alteraciones pueden indicar una condición grave de salud.

De acuerdo con el portal web Medical News Today, las heces normales suele ser de color marrón oscuro debido a que contiene bilirrubina, un olor fuerte y una textura suave pero firme. Adicional a ello, la evacuación intestinal es indolora y cómo mínimo se hace una descarga intestinal tres veces a la semana.

Ahora bien, mientras que las heces normales son de color marrón, las heces también se pueden presentar de otras coloraciones, que normalmente representan una alteración en el organismo. De acuerdo con el portal web Tua Saúde, la melena es un término médico que se utiliza para describir las heces oscuras y muy malolientes, que contienen sangre en su composición.

Según expertos en salud, este tipo de heces son muy frecuentes en personas que tienen algún tipo de sangrado en el sistema digestivo alto, lo hace que la sangre sea digerida con la comida, originando una colocación oscura en las heces. No obstante, este problema también se puede generar por otras causas, Tua Saúde explica algunas:

Úlcera gástrica

La úlcera gástrica es similar a una herida que surge en la pared del estómago y puede generar un sangrado cuando está muy irritada. Cuando esto sucede y dependiendo de la cantidad de sangre liberada, las heces pueden salir muy oscuras y con un olor demasiado fuerte. Por lo general, esto es muy común en personas que tienen gastritis crónica y puede estar acompañado de otros síntomas como dolor abdominal, náuseas constantes y vómitos.

  • Tratamiento: ante la presencia de estos síntomas, es fundamental acudir a un gastroenterólogo para que determine el tratamiento a seguir, que consiste en una dieta específica y el uso de algunos medicamentos.

Varices esofágicas

Este problema de salud es otra causa muy frecuente de la melena. Como tal, estas varices consisten en una dilatación de algunas venas del esófago, que pueden romperse y liberar sangre en el sistema digestivo. Esto ocasiona que las heces expulsadas se torne de un color oscuro y un olor fuerte.

Este tipo de varices es más común en personas con problemas en el hígado, pues aumenta la presión sobre las venas del sistema digestivo, causando su dilatación. Además, la rotura de las varices también puede ocurrir en personas que ya saben que poseen este tipo de alteración en el esófago y están alertadas en caso de peligro de sangrado.

  • Tratamiento: esta es una situación de emergencia que no puede dar espera, por ende, se debe acudir de inmediato al médico, ya que podría correr el riesgo de tener una hemorragia que solamente con una cirugía se podría detener.

Gastritis y esofagitis

Como tal, la gastritis es la inflamación de las paredes del estómago y la esofagitis es la inflamación de las paredes del esófago. A pesar de que este tipo de inflamaciones no causan sangrado, cuando no son tratadas correctamente, las paredes pueden quedar muy irritadas y esto hace que se origine un sangrado que puede estar acompañado de síntomas como dolor abdominal, acidez, malestar general y vómitos, principalmente después de comer.

  • Tratamiento: si existe sospecha de melena, es importante acudir al gastroenterólogo para que diagnostique la causa y el tratamiento a seguir.

Síndrome de Mallory-Weiss

Normalmente, este síndrome puede surgir después de un periodo de fuertes vómitos y ocurre cuando surgen pequeñas fisuras en el esófago, por el exceso de presión sobre las paredes. En este caso, la persona también puede presentar presenta vómitos, que después terminan evolucionando para vómito con sangre y cansancio excesivo.