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Callos y durezas en los pies: ¿qué tipos hay y cómo tratarlos?

Los callos son causados por presión o fricción en la piel.


Los helomas son comúnmente conocidos como callos, los cuales son el exceso de crecimiento de la capa más externa de la piel debido a una fricción o sobrecarga en los pies y también en las manos. Cuando esta molestia aparece suele ocasionar dolor intenso y pueden llegar a generar presión al momento de calzar los pies.

De acuerdo con el portal web Cuidate Plus, en la aparición de los callos influye factores como el tipo de calzado, la sequedad de la piel, la forma de caminar o la deformidad de los pies. Por lo general, los helomas causan distintos síntomas como sensibilidad, dolor debajo de la piel, descamación, piel cerosa, áreas gruesas y duras.

Ahora bien, existen distintos tipos de callos que se deben distinguir para poder tratarlos, por ello, Cuidate Plus explica detalladamente cada uno de ellos:

  • Callos duros: este tipo de callos es el más común y suele aparecer en las falanges de los dedos, en la parte superior, puntas y entre los dedos de los pies.
  • Callos blandos y suaves: este tipo de helomas aparecen por lo general entre los dedos de los ´pies y se diferencia de los callos duros porque tienen una consistencia gomosa y lechosa que se debe a la excesiva humedad de los pies.
  • Callos vasculares y neurovasculares: como tal, los helomas vasculares tienen las mismas características que los callos duros, con la única excepción de que en su interior crecen vasos sanguíneos, por lo cual pueden provocar una especie de hernia en la dermis. En cuando a los neurovasculares, se añade la presencia de tejido nervioso y esto puede ser muy doloroso hasta el punto de generar un sangrado.

¿Cómo se puede tratar los callos?

Para tratar los helomas es importante detectar el lugar en el que está localizado y su gravedad. Sin embargo, lo más común es utilizar plantillas especiales u ortesis de silicona para tratar las callosidades formadas en los pies.

En caso de que se produzca una hiperqueratosis sin dolor, lo ideal es no tocarla para no estimular su crecimiento, porque si se quita la piel, esta vuelve a defenderse creando más callosidad y podemos agravar el proceso.

Del mismo modo, el mal uso de los calcetines puede empeorar la situación, por lo que es importante consultar al podólogo para conocer la mejor manera de tratar y evitar los callos. Además, Elena Carrascosa, podóloga y vocal de la Comisión de Comunicación del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (Cgcop) explicó al portal Cuidate Plus que “no conviene tratar estas lesiones en el domicilio. Lo más importante es la hidratación diaria del pie con cremas específicas y olvidarnos de tratamientos caseros con limas, cuchillas y otros objetos cortantes. Los podólogos llevan a cabo tratamientos de quiropodia para eliminar los callos”.

Así mismo, muchas personas acuden a remedios caseros para eliminar los callos formados en los pies. Por ejemplo, el portal Panorama Web señala que el bicarbonato de sodio, la cebolla, limón, manzanilla son ingredientes que ayudan a tratar los callos suaves y de menor gravedad.

Consejos para prevenir los helomas en manos y pies

  • Utilizar zapatos que tenga un amplio espacio para los dedos.
  • Usar recubrimientos de protección, plantillas de fieltro, plantillas para callos no medicinales o vendas en las zonas de roce del calzado.
  • Portar guantes acolchados cuando se utilicen herramientas manuales o recubrir las herramientas metálicas con cinta de tela o algún revestimiento.